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Información General Miércoles 20 de Noviembre de 2013

“Negligente o diligente”

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REDACCION

Por REDACCION

Eclesiastés 9:10 (BAD) Y todo lo que esté en tu mano hacer, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo, ni planes ni conocimiento, ni sabiduría.

Salomón dice en este texto, esforzate, las cosas hay que hacerlas ahora, en la vejez y en la muerte ya no podremos hacer nada. Los que ya pintamos algunas canas podemos decirle a los más jóvenes, que nosotros no haríamos muchas de las cosas que hicimos en el pasado. También le diríamos que haríamos muchas de las cosas que no hicimos. Quiero por esta nota plantearle algunos desafíos. El primero es que no te demores en entregarle toda tu vida a Jesucristo. Tener a Cristo en el corazón trae verdadera libertad. Solemos decir “hago lo que quiero”, sin embargo somos esclavos de modas, vicios y pecados. Juan 8:36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Entregar la vida a Dios es la decisión más acertada que podemos tomar en nuestra vida. Las mezclas no sirven, la tibieza no sirve, claudicar entre dos pensamientos no sirve… solo sirve darle todo a Dios. Cuando tenemos un corazón dividido, cuando tomamos las cosas de Dios livianamente y no nos jugamos por El, suelen venir los desaciertos y fracasos. De esa decisión se desprende una lista interminable de bendiciones, para nuestras vidas y para la gente que nos rodea. Jamás en tu vida te arrepentirás de haberle entregado todo tu corazón a Cristo. En la biblia tenemos tristes ejemplos de los que anduvieron a medias los caminos de la fe. Sansón anduvo a medias y murió aplastado. Judas anduvo a medias y terminó ahorcándose. Demas era un colaborador de Pablo quedó en la Biblia con el triste epitafio “Demas me ha abandonado amando el mundo”. El otro desafío lo encontramos en 1ª Samuel 18:14-16 Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él. Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía temor de él. Más todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y entraba delante de ellos. El desafío es ser diferente a los demás; despegarnos de la mediocridad imperante, buscar la excelencia en todo lo que hagamos. El texto dice que David se conducía con prudencia en todos sus asuntos; Que sobresalía a tal punto, que el Rey puso sus ojos en él. Su vida era tan especial y diferente que todo el pueblo lo amaba. El desafío es ser grande pero en las cosas relevantes de la vida; es fácil sobresalir con un talento natural que nos dio Dios, pero destacarse por mostrar los valores éticos, morales y espirituales, requiere esfuerzo de mi parte. Hoy se dice “no hay modelos”. Que la gente te vea como ejemplo y como punto de referencia, que puedas ser una influencia sana a los demás. Por ultimo debemos estar preparados para afrontar nuevos desafíos. En Josué 1:2 leemos - Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Cuando Moisés murió, Josué estaba listo para tomar su lugar… se había preparado. El mundo de hoy necesita buenos líderes. Como trabajador, como padre, como esposo, como cristiano, toma la oportunidad que se te presenta para superar lo que se hizo hasta hoy, trabaja para lograr lo mejor, busca tener mayor excelencia. Que la honestidad, sinceridad, rectitud, y transparencia sean tus mejores cartas de presentación. Que todos te conozcan como un hombre o como una mujer de palabra, cumplidor, puntual que tu sí es sí… una persona creíble. El texto del principio nos desafía -Y todo lo que esté en tu mano hacer, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo, ni planes, ni conocimiento, ni sabiduría. De esto se trata, de ser perezoso o esforzado, negligente o diligente. ¿Cuál será tu elección? Dios te bendiga.

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