Por REDACCION
Una vez más Mirta de Lorenzini, una de las rafaelinas que permanentemente brega para sostener a los perros comunitarios, socorriéndolos y buscándoles una familia que los adopte, nos acercó una triste historia.
El macho que aparece en la fotografía, el Negro, vivía en situación de calle junto a una persona indigente debajo de los árboles de la ciclovía Joaquín V. González.
Según lo hizo saber Mirta, un día le avisaron que había tomado una seria infección y que las bicheras que se habían instalado en su lomo estaban haciendo estragos, penetrando en su masa muscular hasta la misma espina dorsal, no podía caminar y daba todo el aspecto que estaba aguardando el fin de sus días, una persona le dio un lugar en un galpón abandonado y se había ocupado de ponerle curabicheras, pero el animal estaba grave y Mirta intervino ocupándose de su internación y tratamiento veterinario durante dos días, luego fue ella la que se ocupó diariamente de aplicarle curaciones dos veces por día, visitas que se prolongaron durante dos meses, y luego comenzó la mejoría, hoy se encuentra curado.
Mirta siguió visitándolo, llevándole alimentos y sacándolo a caminar por la ciclovía, provocando en el can exteriorizaciones de alegría en cada uno de esos paseos.
Quien había autorizado su permanencia en el galpón, no está más y quienes son propietarios de la edificación rechazan su permanencia en el sitio, por más que lo echan a la calle, el perro retorna a ese sitio porque ya lo aceptó como su hogar.
Lamentablemente ahora se encuentra en la calle sin agua, sin comida, sin un lugar para dormir. El galgo es un perro noble, es excelente como compañía y como guardián. Necesita urgente una familia que lo adopte. Quien pueda recibir al Negro de la fotografía debe comunicarse al 429067.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.