Por REDACCION
A LOS NUEVOS OBISPOS, FRANCISCO LES PIDIÓ QUE "SEAN CAPACES DE
AMAR A LA GENTE"
Buenos Aires, 18 septiembre (NA) -- El papa Francisco recibió a
los obispos que nombró durante el último año y que se capacitan en
el Vaticano, entre los que se encuentran 12 prelados argentinos, y
en su discurso les pidió que "sean capaces de amar a la gente".
El Santo Padre se alegró de encontrarlos y les manifestó que
son "el fruto del trabajo duro y de la incansable oración de la
Iglesia", que cuando tiene que elegir a sus pastores "recuerda
aquella noche que el Señor pasó en el monte, en presencia de su
Padre, antes de llamar a aquellos que quería que estuvieran con él
y que fueran enviados al mundo".
Del curso participan el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo
Horario Zecca; el arzobispo rector de la UCA, monseñor Víctor
Fernández; el obispo de San Carlos de Bariloche, monseñor Juan
José Chaparro; el obispo de Villa María, monseñor Samuel Jofré
Giraudo; el obispo de Gregorio de Laferrere, monseñor Gabriel
Bernardo Barba; el obispo de Reconquista, monseñor Ángel José
Macín; el obispo de Orán, monseñor Gustavo Zanchetta, y el obispo
prelado de Cafayate, monseñor José Demetrio Jiménez.
También están los obispos auxiliares de Buenos Aires,
monseñores Alejando Daniel Giorgi y Ernesto Giobando, y los
auxiliares de San Martín, monseñor Han Lim Moon; de Roque Sáenz
Peña, monseñor Gustavo Montini (ex vicario general de la diócesis de Rafaela); de Comodoro Rivadavia, monseñor
Fernando Croxatto, y de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Vázquez.
En estos días, los obispos han tenido conferencias sobre la
doctrina social de la Iglesia, la espiritualidad del obispo, la
colegialidad episcopal a través del sínodo de los obispos y otros
temas.
Entre los disertantes se cuentan el presidente del Pontificio
Consejo para la Justicia y la Paz, cardenal Peter Turkson, y el
secretario general del Sínodo de los obispos, cardenal Lorenzo
Baldisseri
El Papa les pidió que no den "nunca por sentado el ministerio"
y que no dejen de asombrarse ante el diseño que Dios ha hecho para
sus vidas.
Les recordó "el vínculo irrompible entre la presencia estable
del obispo y el crecimiento del rebaño", y aseguró que "cuando el
pastor falta o no se le encuentra, están en juego el cuidado
pastoral y la salvación de las almas".
Francisco también expresó que "no necesitamos obispos felices
en la superficie; hay que cavar hondo para rastrear lo que el
Espíritu sigue inspirando a su Esposa".
"No son obispos con fecha de vencimiento, que tienen que
cambiar siempre de dirección, como medicamentos que pierden la
capacidad de curar, o como esos alimentos insípidos que acabarán
en la basura porque han perdido sabor", les dijo.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.