Por REDACCION
El papa Francisco se involucró en la lucha contra el narcotráfico en la Argentina, en línea con la postura de los obispos, que el mes pasado reclamaron "medidas urgentes" para combatir ese delito y que se ponga en marcha una "política de Estado" en el área.
El Sumo Pontífice demostró su preocupación al recibir en una reunión privada, que duró cerca de 40 minutos, a la juez federal de Sáenz Peña, Zunilda Niremperger, que investiga el avance del narcotráfico en Chaco y Formosa.
"Hablamos de narcotráfico y de trata", comentó la magistrada, según consignó el diario Norte de Chaco y luego La Nación. Francisco también exigió revertir "la exclusión y la inequidad".
Según la jueza Niremperger, el Papa dijo apoyar la última declaración del Episcopado, "que es muy fuerte en cuanto a la toma de posicionamiento respecto de la comercialización de narcóticos en la Argentina".
El 11 de marzo pasado, en el marco de la reunión de la comisión permanente del Episcopado, los obispos marcaron diferencias con el titular de la Sedronar, el sacerdote Juan Carlos Molina, que había atribuido la visibilidad del problema del narcotráfico a una ofensiva de "las corporaciones y los medios de comunicación".
"Los obispos siguen preocupados por el alarmante avance del narconegocio y quieren que se tomen medidas urgentes para combatirlo", dijo el padre Jorge Oesterheld, vocero del Episcopado, en su momento. En los últimos cinco meses fueron continuas las denuncias de la Iglesia sobre el avance del negocio de la droga. De hecho, el 12 de diciembre, el titular del Episcopado, monseñor José María Arancedo, le planteó a Cristina Kirchner su preocupación por "la creciente tolerancia social frente al consumo de drogas y el avance del narcotráfico".
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