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Información General Jueves 4 de Mayo de 2017

Primer gran corrupto

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Amado Raspo

Por Amado Raspo

El 1 de julio de 1824, Rivadavia endeudó al país, con la firma inglesa "Baring Brother Co." en la suma de un millón de libras esterlinas para ser pagada en ochenta años, con un interés anual del 6%.

Al país solo llegaron 570 mil libras, el resto o sea 430 mil libras, se habían diluido en "coimas".

El propósito era utilizar dicho préstamo para: a) construir nuevo puerto en la ciudad de Buenos Aires, b) construir tres nuevos pueblos en la frontera del Sud y c) concretar el primer sistema de agua corriente; siempre en Buenos Aires.

Los hermanos ingleses "Parish Robertson" quedaron con 120 mil libras de comisión. Las obras proyectadas nunca se hicieron y el saldo fue al Banco de Descuentos, quien otorgó créditos a firmas inglesas. Así quedó en evidencia la audacia y ambición de Rivadavia, un simple empleado público que no terminó los estudios secundarios en el Colegio de San Carlos.

En diciembre de 1811, le llegó la fama a Rivadavia, al estallar un golpe contra el Primer Triunvirato, al que fue nombrado como secretario de Guerra, con voz y voto. Con tal cargo ordenó a Belgrano regresar con su ejército hasta Córdoba, lo cual el último nombrado no cumplió, y obtuvo las victorias de Tucumán y Salta.

En la formación del 2do. Triunvirato fue obligado a alejarse de Buenos Aires; y luego autorizado a volver, le encomendó el Director Posadas para ofrecer una corona a un príncipe inglés o español.

Cuando cayó el Directorio de Posadas, fue designado ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores de la Provincia de Buenos Aires; hizo sancionar una ley de Amnistía, con la cual pasó a retiro a los militares que no tenían destino fijo.

Se negó a apoyar a San Martín, en la reunión de Guayaquil, y pasó luego los bienes de la Iglesia Católica al Gobierno de Buenos Aires.

Logró que los grandes ingresos de la Aduana pasaran a la provincia de Buenos Aires, lo cual afectó considerablemente a las restantes provincias del país. En 1826, proyectó y logró la sanción de una Constitución de carácter "Unitaria" que fue rechazada por las provincias, no obstante logró ser electo como Primer Presidente.

Tuvo que renunciar por problemas varios a dicha Presidencia, por lo que oportunamente se exilió en Europa. Cuando quiso regresar, el entonces gobernador Viamonte, no lo dejó desembarcar.

Lo relatado fue extractado del libro "Bronce y barro" del autor Andrés Bufali; cuyo texto se encuentra en la Biblioteca Popular Sarmiento, del "Centro Empleados de Comercio" de nuestra ciudad.

Rivadavia en su testamento, dispuso que sus restos no fueran enterrados en Buenos Aires. Había fallecido en Cádiz, el 2 de septiembre de 1845. No obstante sus restos fueron repatriados por orden de Urquiza. En 1932, lo que quedaba de Rivadavia está en un mausoleo de la porteña Plaza Miserere (Once).

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