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Información General Miércoles 21 de Enero de 2026

¿Qué explicó la NASA sobre la supuesta "segunda luna" de la Tierra?

La NASA confirmó que un pequeño asteroide acompaña temporalmente a la Tierra como una “segunda luna”.

Agrandar imagen "SEGUNDA LUNA TEMPORAL". El asteroide 2025-PN7 no representa una amenaza para el planeta y permanecerá en la órbita hasta aproximadamente el año 2083.
"SEGUNDA LUNA TEMPORAL". El asteroide 2025-PN7 no representa una amenaza para el planeta y permanecerá en la órbita hasta aproximadamente el año 2083. Crédito: FOTO X

En un hallazgo que despertó asombro y dejó atrás mitos virales, la NASA y astrónomos confirmaron que la Tierra tiene desde hace décadas un objeto celeste que se comporta como una segunda luna temporal en su entorno orbital, aunque no es un satélite natural en el sentido clásico.

El protagonista de esta historia es un asteroide pequeño llamado 2025 PN7, descubierto por el telescopio Pan-STARRS del Observatorio de Haleakalā, en Hawái, y cuya trayectoria está tan sincronizada con la órbita terrestre alrededor del Sol que parece acompañar a nuestro planeta como un “compañero cósmico”.

Este objeto, que mide apenas unas decenas de metros de diámetro, no está gravitaciónmente atrapado como lo está la Luna tradicional, sino que sigue una trayectoria conocida como cuasi-satélite, se trata de una órbita muy parecida a la de la Tierra sin estar permanentemente ligado a ella por gravedad. Desde nuestra perspectiva, sin embargo, da la impresión de moverse junto a nuestro planeta.

QUE SE SABE DEL ASTEROIDE 2025 PN7

Según los modelos y las observaciones, el asteroide 2025 PN7 estuvo acompañándonos al menos durante varias décadas y probablemente permanecerá en esta configuración hasta aproximadamente el año 2083, antes de alejarse gradualmente de nuestra órbita.

Los científicos enfatizan que este fenómeno no representa ningún riesgo para la Tierra ya que el asteroide no se acerca lo suficiente como para poner en peligro la integridad del planeta ni su atmósfera. Además, este tipo de cuasi-lunas no son objetos únicos en nuestro sistema, sino que existen otros cuerpos que han acompañado a la Tierra en trayectorias similares.

Este descubrimiento no redefine a la Luna como único satélite natural, pero sí amplía nuestra comprensión de la dinámica orbital en el vecindario terrestre, mostrando que incluso cuerpos pequeños pueden “seguirnos” por largos períodos sin convertirse en lunas permanentes.

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