Por REDACCION
Un grupo formado por cuatro rafaelinos peregrinaron -viajaron- por cuarta vez en bicicleta entre Rafaela y San Nicolás para agradecer a la Virgen del Rosario por la salud de Andrés Zenklusen.
Se trata de José Zenklusen -papá de Andrés-, Carlos Acuña, Rubén Leiggener y por primera vez Luis Valvo -quien quedó "enloquecido" con la propuesta- entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre últimos. En esta oportunidad no pudieron acompañarlos Ricardo Pautasso y Juan Fux por motivos personales.
"El objetivo sigue siendo siempre cumplir con la promesa por Andrés, nos gustó y vamos a seguir 2 o 3 años más más otro año de gracia", destaca José de profesión peluquero junto con su papá Ovidio, su hermano y sobrino en la tradicional peluquería de San Lorenzo y Aristóbulo del Valle.
Conviene recordar que Andrés se le detectó leucemia cuando tenía cinco años, ahora está curado y realiza las actividades normalmente teniendo 16 años: terminó segundo año en la Escuela Técnica Nº 460.
"Es una linda experiencia movilizada por la salud de Andrés y este trayecto de convivencia sirve para compartir la amistad de tantos años, la llegada es muy linda pero es una vivencia que hay que vivirla", cuenta Acuña a un cronista de LA OPINION.
Aclara que no es una actividad sacrificada a pesar de los casi 300 kilómetros en bicicleta. "Esta vez me costó un poco más porque en lo personal no hice una buena preparación", mencionando que pararon a dormir otra vez en la localidad de Maciel para recobrar fuerzas y seguir al día siguiente hasta el santuario mariano.
Ahora ya fijaron nuevas metas: hacer otros viajes en 2014, 2015 y 2016 para así completar un período de siete años, que es el tiempo de permanencia de la enfermedad, ya que puede volver... Y después vendría -si Dios quiere- una octava de "yapa" de agradecimiento total.
En esta oportunidad, luego de la visita a la Virgen fueron hasta la vecina localidad de La Emilia para recibir la imposición de manos del padre Pedro. "Ya le prometimos que en 2014 iremos con las bicicletas hasta su parroquia en La Emilia, ya que ahora lo hicimos en colectivo", aclara a este diario.
"Es una experiencia que más que contarla hay que vivirla por la amistad, para así estar en los momentos en que se necesitan, no tanto para la foto. Es hermoso ver la recuperación de Andrés que es fabulosa", concluye.
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