Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Miércoles 22 de Octubre de 2014

Rechazan "una derrota" del Papa al no haber obtenido consenso

Leer mas ...

REDACCION

Por REDACCION

BUENOS AIRES, 22 (NA). - El arzobispo Víctor Manuel Fernández, rector Universidad Católica Argentina (UCA), subrayó que los resultados del Sínodo de Obispos sobre la familia que concluyó el domingo conforman "sólo una etapa en el camino" y rechazó considerar "una derrota" del papa Francisco no haber obtenido consenso acerca de los divorciados y la homosexualidad. 

Fernández participó de la redacción tanto del mensaje final como de la Relatio Synodi de la III Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la Familia.

"La mayoría siente que se ha dado un gran paso, que se ha inaugurado un nuevo modo de encarar los temas, con libertad y claridad", señaló al destacar la paciencia de Francisco en el Sínodo.

El prelado rechazó que pueda considerarse "una derrota" del Papa, como interpretaron algunos, que no se haya obtenido consenso sobre tres puntos de los 62 de la Relatio Synodi, precisamente los que referían a los homosexuales y a los divorciados en nueva unión, indicó la agencia AICA.

"Lo que el Papa espera es una mayor apertura pastoral de ministros con olor a oveja, capaces de sufrir con la gente", precisó en declaraciones a matutino porteño La Nación.

Al ser consultado sobre qué les diría a quienes critican al Papa porque con este Sínodo se abrió una "caja de Pandora", respondió que hay que revelar lo oculto.

"Si no se abre la caja de Pandora, lo que se hace es esconder la mugre debajo de la alfombra, meter la cabeza en un hueco como los avestruces, alejarnos cada vez más de la sensibilidad de nuestra gente y quedarnos contentos porque un pequeño grupo nos felicita", manifestó.

También señaló que en este su primer Sínodo, lo que más le impactó fue poder discutir con gente de todo el mundo y que a su lado se sentara el presidente de la Conferencia Episcopal de la India y del otro lado el de Vietnam.

"Salí muy enriquecido y creo que ahora puedo encarar distintos asuntos con una riqueza de perspectivas mucho mayor. También me impactó que el Papa nos rogara hablar con plena sinceridad y claridad sin tenerle miedo a nadie. Me deslumbró su paciencia para estar varios días sentado de la mañana a la noche escuchando atentamente a todos", añadió.

Sostuvo que "mientras alguno roncaba y otros se quejaban del dolor de espalda, él miraba, sonreía, anotaba. Los obispos que participaron en Sínodos anteriores están felices, porque dicen que durante estos días se ha podido discutir con los pies sobre la tierra y se han puesto sobre la mesa cuestiones que en los últimos años no se planteaban de manera muy directa".

Respecto de alguna hostilidad hacia el Papa, ya que algunos prelados conservadores como Gerhard Muller, George Pell, Marc Ouellet, Leo Burke hablaron en contra de las aperturas, a Fernández no le preocupó lo que "dijeron". "Algunos de ellos se expresaron con solidez y con preocupaciones sinceras por cuestiones que no pueden ser descuidadas", manifestó.

Señaló que "en otros, aunque son muy pocos, le preocupó el tono: agresivo, irritado, amenazante, no sólo dentro del aula del sínodo, sino en los pasillos y por la calle. Repito: eran muy pocos. Pero allí estaba el Papa, sereno y atento, asegurando la libertad de expresión y garantizando que nadie se pasara de la raya".

"Era verdaderamente la figura del padre bueno y firme, que asegura que todos sus hijos, también el más débil, puedan expresar su punto de vista y sean respetados", expresó.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso