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Información General Sábado 15 de Noviembre de 2014

Recuerdos sunchalenses plasmados en un libro

NEVA ROTANIA DE TOSELLO

REDACCION

Por REDACCION

SUNCHALES ( De nuestra Agencia). - Tal como lo habíamos anunciado, el pasado jueves, en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario -un lugar emblemático para la autora- fue presentado el libro "El tiempo incomparable" cuya autoría corresponde a Neva Rotania de Tosello, y decíamos que  el sitio elegido  es emblemático para la escritora, dado que  el espacio antes de pasar a ser propiedad del Municipio y luego convertirse en ese magnífico centro cultural, formaba parte de la empresa Rotania y Cía. fundada precisamente por don Alfredo Rotania, padre de Neva.

Unas horas antes de la presentación mantuvimos un diálogo con la autora, en el que fuimos conociendo algunos detalles de esta creación. Debemos señalar que con sus vitales 85 años Neva se muestra fuerte, emprendedora y con mucho espíritu -el mismo que le conocemos quienes la tratamos desde siempre-

El libro está conformado por relatos breves, simpáticos y que son una apreciación personal de la autora con respecto a vecinos de la ciudad, muchos de la época de su infancia, y fue impreso en los talleres gráficos de LA OPINION.

En relación a la propuesta de editar este trabajo puso de manifiesto que "en realidad no surgió de mí la idea. Mi mamá que era una buena narradora, los chicos (Silvia, Daniel, Gabriela y Viviana, sus hijos) solían escucharla y hasta Roberto -el esposo de Silvia- también se sumaba para oírla. Ella contaba cosas de Sunchales, vino a vivir acá cuando iba a  cumplir 5 años, se crió con el pueblo, ya que llegó en 1894, Sunchales estaba en pañales, así que conocía a muchísima gente criolla, como españoles -por ejemplo la familia de Antonio Rodríguez-, Micaela Celada -una señora que vivía en el centro y bordaba-, muchísimas familias,  y relataba historias, eran anécdotas graciosas, cosas muy lindas.

"Mis hijos siempre  me decían 'mamá tenés que escribir', y a mí no me daban ganas de escribir y muchas cosas se me fueron olvidando, yo contaba también algunas cosas de cuando era chica. Para la Navidad de 2011 Viviana me regaló un cuaderno y un bolígrafo, y me dijo 'mamá no hay más excusas ,tenés que escribir todo lo que recuerdes, de la juventud de la abuela y lo tuyo'.

Prosiguió su relato señalando "se me hizo una tarea ciclópea, no sabés cómo empezar, lo inicié comentando la Navidad de ese año, cómo había sido, relaté las Navidades de mi niñez, luego seguí con otros temas, lo iba haciendo con un poquito de humor, bastante sarcástico, después el libro cambia. Me di cuenta que era muy largo y lo fui cortando, y fui poniendo títulos a cada tema. Es como si fuera un libro de lectura, no tiene mucho orden, son anécdotas y episodios, lo escribí todo manuscrito en el cuaderno, luego me sugirieron pasarlo a la computadora porque 'ahí nadie lo va a leer', yo soy una analfabeta del Siglo XXI y no pienso alfabetizarme. Al otro día apareció Viviana con la notebook,  me enseñaron y ahora uso la computadora cuando es imprescindible, porque nada va a reemplazar este olorcito de papel y tinta".

Recordó todas las peripecias que vivió para poder manejarse con la computadora "molestando a todo el mundo" y su hija Silvia le sugirió  pasar el escrito a pendrive, "yo no sabía lo que era., pero el día del agasajo a las mensajeras -ella es una de las que se desenvuelve en la parroquia San  Carlos Borromeo- gané un sobrecito  al que miraba sin saber qué era, y fue justamente un pendrive, así que Gabriela pasó mi trabajo en ese aparatito 'de mandinga' como digo yo, le mandó el escrito a Daniel y la familia de Daniel es la responsable del primer libro, las chicas -sus nietas- Agustina y Victoria lo compaginaron, y después  hicieron una edición de un único ejemplar para mi cumpleaños de 2012, yo lo guardaba celosamente, entonces un día hice hacer una fotocopia, y se la pasé a Silvia -la hija-  y ella se lo prestó a Matilde Fornari de Fissore y ella junto a su esposo, Luis Fissore y Mareca Zanabria empezaron a leerlo y se entusiasmaron con la publicación, iniciando las gestiones  tendientes a lograrlo, y así luego, con el apoyo del grupo Sancor Seguros pudo lograrse la publicación que fue presentada en Sunchales".

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