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Información General Lunes 4 de Noviembre de 2013

Reflexionando…crecemos y maduramos…

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Alicia Riberi

Por Alicia Riberi

Cada día que pasa me convenzo más que las personas le escapan al silencio, a estar solos, a pensar…vaya palabra pensar…

¿Por qué será? -me pregunto-, ¿será por no querer mirar adentro de nosotros mismos, por no aceptar que hay derrotas merecidas y triunfos ausentes , o tal vez el silencio nos atormenta porque vienen a nuestra mente imágenes, ideas que preferimos ignorar? Estar solos, es la gran posibilidad de interrogarnos a nosotros mismos y eso, es tal vez lo que no queremos porque no tenemos respuestas o las que tenemos no nos agradan.

Cuando nos miramos al espejo, este nos devuelve retratos de un físico más o menos bello, que puede satisfacernos o no, pero lo que no nos devuelve, es la foto de nuestro interior, el sótano del corazón, escondido, silencioso, latente, porque si lo dejamos aflorar sale lo mejor y lo peor de nosotros y somos tan hipócritas que sólo queremos mostrar lo bueno. ¿Cómo puede ser que no nos demos cuenta, que todos tenemos espacios oscuros en nosotros mismos que no nos gustan y que nadie puede recriminarnos nada porque todos los tenemos? Somos imperfectos, pero qué cosa más linda que permitirnos ser imperfectos, ya que ese es un signo de estar vivos y que estamos andando por un camino que nos sorprende a cada paso y en el que a cada instante hay que encontrar soluciones a problemas diversos y eso nos entrena para convivir, pero pensando en que el ser diferentes nos habilita a pensar diferente y eso no está mal, lo que está mal es atacarnos, agredirnos, mentir, estafar para imponer ideas propias, que solo son ideas y que como vienen y se instalan, en un segundo desaparecen y se reemplazan por otras.

Yo les pregunto, ¿no es mejor decir lo que pensamos, aún a riesgo de que no lo compartan y poder debatir ideas, posiciones, encontrando alternativas que nos incluyan a todos? ¿Por qué tiene que haber ganadores y perdedores? Muchas veces una vida triste y vacía, nos lleva a lastimar a los demás, sin siquiera advertir los límites naturales que no debemos desconocer y que están dados por la ética y la moral, ambas se ponen en práctica a través de los valores habituales del día a día.

Hoy por hoy se tiene la lengua fácil y en un segundo se destruye a una persona, como si fuera un juego o como si con un simple perdóname estaría todo resuelto y dejamos en el camino el buen nombre de un ser humano y con una desfachatez espantosa, seguimos cobrando víctimas, sin mostrar un poco de sensatez y cuando nos pasa la vida y nos toca dar cuentas …macana, ahí sí que nos quebramos, pero ya dejamos el tendal sin un poco de piedad y pretendemos que Dios tenga piedad de nosotros sin siquiera acordarnos de nuestros años mozos llenos de prepotencia.

Humanidad, recobremos el norte para girar el timón y aunque enfrentemos tormentas, huracanes que desestabilicen la marcha, no bajemos los brazos, sigamos intentándolo, juntos, sin discriminar a nadie y los educadores retomemos las fuerzas para seguir sumando personas que descubran que en el trabajo está la dignidad y la construcción de una sociedad distinta, con valores genuinos. Las sociedades en decadencia, necesitaron siempre de unos cuantos locos atrevidos, para no sucumbir. ¿Nos animamos?

Reflexionar es enseñar a pensar para crecer y madurar juntos.

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