Por REDACCION
Los alumnos de 3º año Magalí Fassi, Lucas Pariani y Mariana Solari de la Licenciatura en Comunicación Social en la UCSE DAR investigaron el año último sobre la “Participación del joven estudiante universitario en algunas radios de Rafaela a través de las redes sociales (Facebook, Twitter)”, en la cátedra Periodismo Radiofónico a cargo de los docentes Emilio Grande (h.) y Mauro Gentinetti.
El trabajo -de 97 páginas- incluyó 300 encuestas y entrevistas a profesionales sobre la utilización de las redes sociales a dos de las radios más escuchadas por los estudiantes, ADN y MQC, y a un referente de la tecnología y gerente de la única radio AM de Rafaela.
El trabajo de campo fue en UCSE, UCES, UTN, ISP2, seleccionadas por ser las más convocantes y bajo el criterio de considerar a instituciones públicas y privadas, realizadas a estudiantes de entre 18 y 25 años de las carreras ciencias sociales, ciencias de la educación y ciencias exactas.
En el proceso de investigación intentamos poner a prueba la hipótesis planteada acerca de la comunicación atravesada por los nuevos paradigmas, especialmente tecnológicos, que aportan complejidad al problema estudiado. ¿De qué forma los oyentes interactúan con las radios a partir de las redes sociales? Partiendo de este interrogante, lo primero que podemos afirmar es que el uso de las redes sociales no se encuentra plenamente explotado ni por parte de los medios de comunicación, ni por los usuarios. Esto es producto, como lo menciona Leandro Arietto, gerente de radio LT28, del ritmo de vida actual: “la realidad es que se necesita tiempo. Hoy a mí me parece que las personas escuchan radio cuando trabajan, o cuando te trasladás de un lado a otro. Se necesita tiempo como todo, tiempo que uno encima no tiene. Pero al mismo tiempo uno necesita elegir. Yo insisto, acá la clave es qué ofrece cada uno. La gran pregunta es, vos escuchas radio a la mañana, entonces ¿qué tenés que hacer para que la otra persona no te cambie el dial y se vaya a otra radio? Por ahí hay cosas que no le gustan, pero es muy difícil poder conformar a todos”.
Facebook y Twitter, sumadas a otras redes sociales que en Argentina no son muy populares, están atravesando una etapa de auge. La llegada de Internet modificó por completo el mundo que conocíamos, aunque en diferentes medidas en cada país dependiendo del grado de desarrollo del mismo. Un ejemplo que podemos mencionar es la adaptación de los diarios al formato web en Europa, tal como explicó Guillermo Vincenti, comunicador social santafesino dueño de una empresa de diseño gráfico y consultora de comunicación instalada en Italia, en su conferencia sobre la producción editorial y el avance de los e-books el 15 de agosto pasado. El hecho de que Internet genere este tipo de repercusiones en los países desarrollados comparado con la poca utilización de las redes sociales en los medios locales evidencia el lento proceso de adaptación que estamos atravesando. Las nuevas tecnologías se vienen imponiendo en la sociedad actual, pero no lo suficiente como para abarcar a las radios de Rafaela. Todos estos aspectos repercuten en la poca comunicación existente entre los oyentes y las radios a través de las redes sociales. Es necesario mucho trabajo por parte de los medios para la explotación de las nuevas herramientas que Internet pone al alcance de sus manos.
Uno de los motivos que podría influir en la lentitud del proceso de adaptación de las radios a las nuevas tecnologías creemos que se debe a la tendencia tradicional de los profesionales que hoy encontramos en los medios de la ciudad. Marcelo Schiavi de radio ADN cuenta: “nosotros nacimos todos como gente de radio, nos cuesta esto de los medios nuevos pero entendemos que es lo que se viene”. Podemos afirmar que los medios radiofónicos de Rafaela y los profesionales que los integran se encuentran acostumbrados a las formas tradicionales de difusión, lo cual es absolutamente necesario en una ciudad como la nuestra en donde los adultos mayores y el sector agrario demuestran afinidad por este tipo de radio. Es cada vez más necesario la implementación de nuevas técnicas y herramientas que permitan acercar a los más jóvenes a los medios de comunicación locales ya que, como menciona Schiavi, “es lo que se viene”.
La deficiencia no se encuentra sólo en el poco uso de las redes sociales sino también en el mínimo consumo de medios de la ciudad. A partir de los 300 casos encuestados en las 4 casas de estudios, casi un 50% de los estudiantes universitarios no escucha las radios de Rafaela ya que prefieren otras emisoras debido a que las locales no les gustan o no les interesan. Tengamos en cuenta que un gran grupo de jóvenes simplemente no escucha radio porque, por ejemplo, prefiere elegir él mismo su música descargándola de algún sitio y reproduciéndola en los aparatos de que disponga. Los medios de comunicación locales son deficientes para atraer la atención de este grupo de jóvenes universitarios. El hecho de que los oyentes prefieran otras emisoras o simplemente muestren rechazo por la programación que ofrece Rafaela deja a la vista una eminente necesidad de cambio por parte de las radios para captar la atención de los encuestados. Más allá de que se trate de una frase cliché, es muy cierto que la juventud es el futuro de la sociedad, y si ese grupo no escucha las radios locales, debemos comenzar a preguntarnos también por el futuro de esos medios de comunicación.
Nuestra ciudad necesita de los medios radiales tradicionales, pero creemos que es posible que comiencen a ampliar sus estrategias para acercarse a grupos etarios diferentes sin dejar de trabajar por las audiencias actuales. Una forma de llevar a cabo esta propuesta podría ser incorporando profesionales jóvenes en los programas de la tarde, así también como personal específicamente dedicado a la explotación de las redes sociales y la web. Todo esto requiere de mucho trabajo, inversión económica y tiempo.
Un aspecto que debiera preocupar no sólo a los medios de comunicación, sino también a instituciones educativas es la pasividad de las audiencias, ya que los resultados de las encuestas demuestran que el 90% no se comunica con las radios que escucha. Se produce una crisis de participación debido a cierta apatía demostrada por los encuestados. Podría corresponder a una falta de opinión propia o un desinterés generalizado en la juventud actual que no posee motivación alguna para involucrarse en los aspectos sociales. Es un motivo de preocupación. Aunque no nos interesa caer nuevamente en el cliché, una juventud desinteresada puede desembocar en una sociedad con las mismas características. Más aún debiera preocuparnos que estos jóvenes poco motivados de los que hablamos sean todos estudiantes universitarios que se encuentran en la etapa de pleno crecimiento personal y capacitación profesional, lo cual coincide con el momento de formación de valores e ideologías que regirán el resto de la vida de esas personas. Todo esto denota cierta deficiencia de las instituciones educativas que no fomentan la participación tanto como fuera necesario. Al mismo tiempo, los medios de comunicación, cada vez más empeñados en entretener y distraer, muestran insuficiencia para captar la atención de los jóvenes y motivarlos para formar parte activa de la construcción de la sociedad. El desafío a resolver, por lo tanto, es la conversión de esa apatía estudiantil en participación, generando jóvenes prosumidores como proponían los autores Piscitelli, Adaime y Binder.
La gente se comunica con los medios de comunicación especialmente cuando está en juego la posibilidad de recibir algo a cambio. Es por eso que los mayores porcentajes se lo llevan la participación en concursos y el pedido de música como factores motivadores para las audiencias. Con respecto a esto, la mayor parte del grupo que afirmaba haberse comunicado con las radios respondió que la respuesta por parte del medio había sido satisfactoria. Nos comentaban que habían ganado algún sorteo o que el medio había transmitido el tema musical pedido. Estos dos factores motivadores pueden ser válidos para aumentar la participación de los oyentes siempre que la radio demuestre que los escucha y responda a sus pedidos favorablemente.
Encontramos a los pedidos de información como otro aspecto importante que motiva la comunicación con la radio. Este es un servicio social específico que ofrecen las radios locales, brindando información necesaria sobre el estado de la ciudad y la región manteniendo actualizada a la población. Muchos jóvenes afirmaron comunicarse para pedir datos concretos necesarios para su quehacer cotidiano.
Una de las herramientas más elegidas para comunicarse con la radio son las redes sociales, ya que el 39% de los estudiantes encuestados afirmaron utilizarlas para seguir a esos medios de comunicación. Los más importantes son la rapidez y el mayor contacto. Creemos que el hecho de que las redes sean de uso gratuito es otro de los aspectos más importantes, aunque no haya sido un factor demasiado mencionado. Los jóvenes demostraron interés en las publicaciones que los medios de comunicación realizan ya que les permiten estar constantemente actualizados sobre los hechos que suceden en Rafaela y zona.
Si hacemos referencia a los que se comunican con las radios, no sólo utilizan las redes sociales para hacerlo sino que algunos eligen a los mensajes de textos y detrás le siguen las llamadas telefónicas. Esto demuestra que las audiencias de la ciudad son convencionales en cuanto a las herramientas que utilizan para participar en la programación. Detectamos en un tercer lugar una herramienta nueva que se encuentra en tendencia: WhatsApp. Muchas radios, incluidas algunas de nuestra ciudad como las que fueron entrevistadas, incorporaron (o esperan hacerlo) esta herramienta de comunicación para establecer mayor contacto con las audiencias.
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