Por Ana Paula Rosillo
Darío Grandinetti es Salgado en el episodio inicial llamado "Pasternak" y María Marull lo acompaña como Isabel. Todo se inicia a partir de lo que vemos, dentro de un avión se precipita una conversación primero que involucra a dos personas y luego implicará a casi la totalidad de la nave. Se trata del famoso Gabriel Pasternak, reconocido individuo aquejado por una larga mala reputación que lo encasilla en las áreas más diversas de su vida. Reunidos todos, a quienes de algún modo Pasternak les debería una venganza bien justificada, después de rápidas y ágiles conversaciones, descubren que el conductor del avión no es sino él mismo. Para este momento la aeronave ha comenzado a perder estabilidad y en evocación a una de las imágenes iniciáticas más fuertes de la historia del cine, -tal como lo habrían hecho los Lumiere con su “Llegada del tren”-, Damián Szifrón inaugura su película con un avión que parece estrellarse en la pantalla en pleno SXXI.
Rita Cortese es la cocinera de "Las ratas" donde también actúan Julieta Zylberberg y César Bordón. Todo se desarrolla en un pequeño bar rutero, la camarera descubre que quien se sienta en una de las mesas, es ni más ni menos que un hombre que arruinó la vida de su familia, con el suicidio de su padre y la posterior ruina económica. Cortese impecable en su rol, imagina la genial idea de colocar en su plato veneno de ratas, procedimiento que finalmente logra ejecutar. La venganza trae junto a la muerte, la cárcel para una cocinera que no reniega de un lugar, donde según considera hay alojamiento, comida y hasta a veces un buen grupo.
Leonardo Sbaraglia es Diego Iturralde en "El más fuerte" e interpreta a un conductor adinerado que entra en cólera con otro de un móvil que, demuestra a las claras agudas diferencias entre clases sociales. Este episodio con excelentes planos recorre una carretera salteña con bellos tintes musicales y la magnificencia de un paisaje impecable. La fuerza de dos hombres que luchan contra algo molesto del “otro”, se convierte en uno de los motivos por el cual el director los conducirá al exceso de la racionalidad.
OBSTINACION
Ricardo Darín es Simón y el protagonista del episodio "Bombita" junto a Nancy Dupláa, su esposa. Darín, impecable encarna un exitoso ingeniero encargado de grandes obras que termina preso por el incumplimiento de una ley de tránsito urbana que presenta irregularidades. La denuncia aparece como un lugar común para los ciudadanos argentinos y, en este caso, la violencia se presenta encarnando la liberación que cualquiera quisiera efectuar cuando se trata de un acto de injusticia, es entonces cuando Bombita pasa de ser ciudadano a un héroe.
Oscar Martínez es Mauricio en "La propuesta" junto a María Onetto, Osmar Núñez y Germán de Silva, entre otros. Aquí los protagonistas son el asedio de los medios masivos televisivos, la justicia y su amplia red corrupta, las clases altas y la inseguridad al volante, una de las temáticas que en los últimos tiempos suma puntos al rating mediático. Un circo cotidiano y visible, conocido y reconocido por todos, es el escenario para que el cine denuncie los hilos que sostienen a un sistema perverso y maquiavélico, donde gana el más poderoso, mientras el resto se divide migajas millonarias.
Finalmente Erica Rivas interpreta a Romina en "Hasta que la muerte nos separe" con Diego Gentile, donde también actúa la rafaelina Margarita Molfino, en el último episodio y uno de los más elaborados. Una novia en pleno casamiento se entera de la infidelidad de su futuro marido y entonces todo cambia, incluso la fiesta, que se desborda y se convierte en un panorama trágico donde emergen los sentimientos más absurdos y bizarros.
INTOLERANCIA SOCIAL
Los tres primeros episodios encubren de diferentes modos la violencia contenida que engendra venganza, el vengador en “Pasternak”, un plan perfecto en “Las ratas” y la diferencias sociales inconciliables en “El más fuerte”. “Bombita”, “La propuesta” y “Hasta que la muerte nos separe” son situaciones que ponen en juego y en riesgo la voluntad justiciera de la ley, la macabra intolerancia del sistema y el inacabable reducto de los prejuicios sociales.
El conocido ensayo de Freud, El malestar en la cultura encarna allá por 1930 un trabajo donde el padre del psicoanálisis pone sobre el tapete el irremediable antagonismo existente entre las exigencias pulsionales y las restricciones impuestas por la cultura. Mientras la cultura instaura leyes, restringe pulsiones sexuales y agresivas, transformando una parte de la pulsión en sentimiento de culpa, genera insatisfacción y sufrimiento. Mucho sabe Damián Szifrón del malestar que instaura vivir en sociedad y, muy bien representan sus personajes, las distintas situaciones cotidianas donde la violencia incontenible explota lejos de reprimirse. Las paradojas domésticas, los sentimientos acorralados, las estafas cumplidas, los engaños, las infidelidades y la lenta acción de la justicia, atesoran la potencia que derraman los episodios que este director con marcadas sutilezas y apelando a un cine que bordea difíciles límites, supo conseguir. Entre el cine de autor y el cine popular, Szifrón materializa una trama que agudiza la rapidez visual, panorámicas inigualables, ritmo vertiginoso y planos inolvidables que hacen justicia a favor de la violencia reprimida. No por casualidad lleva a la fecha récord de espectadores en sus filas, “Relatos salvajes” es mucho más que una película, es además un tratado devenido en episodios acerca de las intransigencias cotidianas que bien ponen en cuestión ese malestar del que somos presos, sin poder escapar.
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