Por Redacción
Lo que sigue son fragmentos del manuscrito “Reseña de Memorias” de Olga Cossettini, extraído del Archivo Cossettini, que da cuenta de la red social de las educadoras.
- “Una mañana llegó a la escuela Javier Villafañe, el titiritero que ya entonces era la alegría de miles de niños y de adultos del país. Qué sorpresa, qué alboroto y qué asombro ante la magia de Javier poniendo en boca de sus muñecos las más divertidas y asombrosas aventuras por él creadas; enseñó a maestras y niños la manera de preparar los muñecos y el arte de animarlos”
- “El Profesor Jorge Romero Brest, Crítico de Arte y autor de varios tratados sobre pintura visitó varias veces a la escuela; le gustaba mirar a los niños cuando dibujaban y coloreaban sus trabajos (…) una mañana Romero Brest llegó en el momento en que los niños salían al patio con sus sillas y se ubicaban al pie del altoparlante para escuchar uno de los habituales conciertos fonoeléctricos. Los alumnos conocían la música nativa, el canto y la danza, del folclore que en las clases cantaban (…) Esa mañana los niños iban a escuchar una cara del disco (tamaño mediano) que tenía grabadas tres canciones de cuna: una de Bach en flauta, la otra de Mozart en violín, la tercera de Brahms en flauta y violín. La atención era perfecta; escuchaban y pedían volver a escuchar; repetida la canción la tarareaban hasta el final y sabían distinguir los instrumentos. Romero Brest estaba sorprendido y creo que también emocionado”.
- “Creo que fue en el mismo año, 1948 que vino a Rosario la celebrada actriz española Margarita Xirgu, gran intérprete de Federico García Lorca. Una tarde Margarita vino a la escuela y qué mezcla de sorpresa, de emoción y de alegría nos produjo su presencia”.
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