Por Rubén Armando
Estudios genéticos y arqueológicos revelan el pasado prehistórico y maya de la cueva de Puyil, en Tabasco, tras el descubrimiento de una caverna que fue usada con fines mortuorios y reinterpretada siglos después por los mayas del Clásico Tardío (650 a 900 d.C.)

Según Diego Prieto, un trabajo multidisciplinario e interinstitucional "nos permite saber que en la cueva de Puyil, Tabasco, no sólo se alojaban entierros mayas del período Clásico Tardío, sino también los restos de tres individuos más antiguos considerados ancestros de los tabasqueños contemporáneos".
Su declaración tomó estado público luego de que un equipo del INAH halló en la cueva maya de Puyil restos de 29 individuos del clásico tardío, además de ornamentos de concha, jadeíta y cerámica.
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