Por Redacción
Publica hoy La Capita (de Rosario) que el presbítero Justo José Ilarraz firmó una carta con fin de descargo a la acusación que se le hizo, y que fue en respuesta a la presentación que hicieron los denunciantes por la falta de un pronunciamiento claro de la Iglesia, ante uno de los casos de pedofilia más escandalosos de toda América Latina.
En un texto que puso en poder del Tribunal Diocesano de la Vicaría de Roma, el cura reconoció entonces que tuvo relaciones amorosas y abusivas con menores que estaban a su cargo como pupilos en el Seminario de Paraná mientras ejerció el cargo de prefecto de disciplina, entre 1985 y 1993.
El contenido de esa carta fue revelado por primera vez al abrir dos sobres que llegaron desde el Vaticano, vía Cancillería, en el despacho de la jueza Susana Paola Firpo, quien tramita la causa "Ilarraz Justo José s/promoción a la corrupción agravada".
La jueza retomó el manejo de la investigación y reunió para este trámite a la querella, la defensa y el Ministerio Público Fiscal. Del encuentro participaron Firpo; el defensor de Ilarraz, Juan Fornerón; el fiscal Gervasio Labriola y el querellante Marcos Rodríguez Allende. Allí se abrió la carta de Ilarraz, que Rodríguez Allende considera clave y reveladora.
También se conoció el texto de un decreto firmado por el exarzobispo Karlic en 1996, que luego de investigar los abusos de Ilarraz le impuso la pena del destierro y la recomendación de ir a un retiro espiritual por un tiempo.
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