Por REDACCION
La ermita es un lugar de oración dedicado a la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt. Ella es la gran evangelizadora de los pueblos, de las familias, de los jóvenes y de los niños a quienes comprende y contiene.
Extensión del santuario filial, la ermita es una expresión pastoral de Schoenstatt donde se rezan el santo rosario, las mil avemarías, el via crucis, el via lucis y se realiza todos los años la consagración de los niños a María.
Dadas las distancias que nos separan de los santuarios, los peregrinos que llegamos a la ermita con la misma fe, podemos recibir las gracias que allí la Madre regala a cada hijo que la visita:
• La gracia del cobijamiento, que significa sentirnos amparados por María, que se preocupa por nosotros y por nuestras familias.
• La gracia de la transformación interior, que nos hace más serviciales y justos, más veraces y honestos y nos propone la conversión del corazón en Cristo.
• La gracia del envío o fecundidad apostólica, por la cual María nos envía a cumplir la tarea que el Señor nos ha encomendado en el hogar, la parroquia, la oficina, el taller, el estudio. Nos compromete a dar testimonio de Dios en los ambientes en que nos desenvolvemos y a construir un mundo más solidario y lleno de esperanza.
Como todo santuario, la ermita es un signo de fecundidad de Schoenstatt, es una expresión de la presencia gratuita y amorosa de María. Desde allí, Ella regala abundantes gracias pero pide nuestra colaboración. Por ello leemos: “Nada sin Ti, nada sin nosotros”, es decir, que cuando como peregrinos acercamos nuestros ruegos, debemos también ofrecer nuestras alegrías, nuestras lágrimas, nuestro dolor, nuestro gozo, o sea, nuestro capital de gracias".
Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, Diócesis de Rafaela.
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