Por Redacción
Este jueves y viernes, de 18:00 a 20:00, con el seminario “Nacer, pensar y jugar”, inicia el ciclo de las propuestas programadas por UCES Rafaela para el presente año, propuestas que ofrecerán capacitaciones y cursos de actualización para profesionales y alumnos que transiten los últimos años de su carrera universitaria.
El mencionado seminario, que se desarrollará en UCES Centro, Bv. Santa Fe 462, será dictado por dos prestigiosas profesionales: las Dras. Alicia Oiberman y Mariela Mansilla, profesoras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigadoras de Conicet, quienes además son las autoras de la Escala Argentina de Inteligencia Sensorio-Motriz (test que evalúa la inteligencia de los bebés comprendidos entre los 6 y 30 meses de edad).
El mismo aporta rigor científico al proyecto de vinculación con el medio socio-comunitario y da continuidad a la investigación “Aplicación de la escala de inteligencia sensorio-motriz en bebés de 6 a 30 meses de la localidad de Rafaela”, cuyos objetivos consisten en evaluar el desarrollo cognoscitivo de los niños pequeños de nuestra ciudad y transferir datos a Conicet. Esta investigación, iniciada en 2014 y vigente a la fecha, fue propuesta y ejecutada desde la cátedra de Psicología y Epistemología Genética, dictada durante el 1° año de la Facultad de Psicología de UCES Rafaela, a cargo de la Prof. Lic. Daniela Enrique, en colaboración con el equipo interdisciplinario EAIS-Primera Infancia, junto con la Lic. en Psicología Valeria Barbero, María Carla Poi, psicomotricista y la Prof. Andrea Camussone, docente de Educación Especial y auxiliar terapeuta en Estimulación Temprana. Actualmente, parte de la aplicación de la investigación cuenta también con el respaldo de la Subsecretaría de Salud a cargo de la Dra. Brenda Vimo.
Durante la primera jornada del seminario, la Dra. Oiberman expondrá sobre la importancia de la evaluación del desarrollo como proceso intelectual de los bebés, las características de la primera infancia: sus aspectos biológicos, ambientales y emocionales, y sobre plasticidad neuronal y resiliencia; luego realizará la descripción de la escala argentina de inteligencia sensorio-motriz como herramienta de evaluación del desarrollo cognoscitivo.
La segunda parte estará a cargo de la Dra. Mansilla, quien se referirá a la necesidad del vínculo madre-bebé, la estimulación del desarrollo cognoscitivo y su incidencia en la construcción cognoscitiva de la primera infancia; luego hará la presentación del “Bolso juguetero” (material didáctico para estimular la inteligencia sensorio-motriz de los bebés).
Los presentes también tendrán la posibilidad de recorrer la exposición de pinturas “Con el alma de niño”, a cargo de la Prof. Lic. Daniela Enrique, que expondrá sus trabajos en el hall de UCES Centro. En este sentido, el seminario está dirigido a profesionales de la salud que trabajan con las primeras infancias: médicos pediatras, enfermeros, psicólogos, psicopedagogos, fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales, psicomotricistas. También a los profesionales del área de educación de las primeras infancias: docentes del nivel inicial, nivel primario, docentes especiales.
Se invita especialmente a los alumnos de la carrera de Psicología y estudiantes de las universidades de Rafaela, del Instituto del Profesorado y al público en general. La entrada es libre y gratuita y los interesados deberán inscribirse previamente a rafaela@uces.edu.ar.
¿PIENSAN LOS BEBÉS?
Relacionado con la temática, la Prof. Lic. Daniela Enrique, psicopedagoga clínica y profesora titular de Psicología y Epistemología Genética, materia que se dicta en 1 año de la Lic. en Psicología de UCES Rafaela, se hizo esta pregunta y explicó que sin dudas que una simple pregunta acerca de la inteligencia de nuestros niños pequeños amerita una respuesta científica, reflexiva e informativa, sobre todo porque minimizamos un dato prioritario: nuestro desarrollo cognitivo empieza desde el nacimiento y se extiende hasta la adultez ¡y más!
Cada bebé nace con un bagaje hereditario que conforma la raíz biológica de nuestra inteligencia… Luego se sumarán sus experiencias, influencias sociales y el equilibrio para construir el otro aspecto de la inteligencia, su raíz lógico-formal. De grandes, y al construir nuestra inteligencia desde el nacimiento, nuestra versión de la realidad tendrá que ser objetiva, previsible, hipotética, totalmente abstracta…todo un mundo de posibilidades. Por eso, hablamos de "la inteligencia como un proceso" que se conforma a la par del crecimiento. Después del nacimiento, los reflejos de cada bebé se evalúan inmediatamente; la succión, por ejemplo, será absolutamente necesaria para su alimentación. Junto con la prensión, y otros reflejos, todos se irán perfeccionando y ejercitándose cada vez más hasta lograr los primeros actos inteligentes, específicamente prácticos, desde los seis meses.
Esta primera etapa del desarrollo intelectual se denomina "estadío sensorio-motriz", según Jean Piaget, psicólogo y epistemólogo suizo, autor reconocido por sus estudios sobre la construcción de la inteligencia.
Por supuesto que hablamos de situaciones problemáticas “pequeñas”, limitadas al “aquí y ahora” del niño: descubrirse en un espejo, abrir una cajita y luego poder cerrarla, alcanzar un juguete que se encuentra lejos de sus manos, seguir el recorrido de un autito y anticipar dónde podría estar aunque no se ve… Todas ellas son acciones prácticas, ejecutadas directamente sobre los objetos y sin la necesidad de acudir al lenguaje -todavía-. Insistiremos constantemente con uno de los maravillosos descubrimientos de Piaget: "la inteligencia es anterior a las palabras".
Más adelante, hablar será otra forma de construir los objetos, el espacio, el tiempo y las intenciones (o relaciones de causa-efecto); próximos a los dos/tres años, los niños necesitarán de todas las conductas anteriores para representar su mundo y la realidad: surge así un nuevo estadío simbólico, en el que predominarán las imágenes mentales, el dibujo, la imitación, el juego.
Y el lenguaje se hará cada vez más rico. Pero la inteligencia se adelantó… Esa es la novedad de Piaget que tanto necesitamos contar. Cerca de los dos/tres años, cuando ya caminan, hablan, juegan, imitan gestos y recuerdan hechos significativos, los niños inician otro estadío y entonces sus sentidos (mirar, escuchar, tocar, saborear, olfatear) van a asociarse con movimientos cada vez más intencionados y precisos, dando lugar a la "inteligencia simbólica y pre-operatoria".
De los actos inteligentes mucho se ha teorizado, filosofado y especulado con una mirada de adulto racional. Sin embargo, con el rigor científico piagetiano es posible afirmar que "la inteligencia se construye", desde que nacemos hasta que podemos elegir qué vida adulta pretendemos tener, y ese será el proceso cognitivo: un desarrollo psico-socio-afectivo (y también moral).
En este marco, desde Rafaela, a partir de la investigación de la cátedra Psicología y Epistemología Genética de UCES-Facultad de Psicología: “Aplicación de la escala de inteligencia sensorio-motriz en bebés de 6 a 30 meses de la localidad de Rafaela” -iniciada en 2014 a la fecha- y el equipo EAIS-Primera Infancia estuvimos indagando acerca de la inteligencia de nuestros bebés de 6 a 30 meses mediante la escala argentina de inteligencia sensorio-motriz (EAIS), el primer instrumento creado en nuestro país para evaluar el desarrollo cognitivo (los datos obtenidos se transferirán a Conicet para conformar la estadística sobre inteligencia sensorio-motriz a nivel nacional).
Y no hay dudas al respecto: sí que piensan los bebés.
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