Por REDACCION
Ante la delicada y angustiante situación que está viviendo gran parte de nuestra gente por la sequía, que compromete su producción y condiciones de vida, "pido a la comunidad de la Arquidiócesis de Santa Fe elevar nuestra oración a Dios pidiendo por el don de la lluvia", dice monseñor José Arancedo.
En todas las parroquias, capillas, comunidades religiosas y educativas de esta Arquidiócesis se deberá rezar por esta intención, especialmente en la celebración de la santa misa. "Nos unimos espiritualmente con nuestras oraciones a los hermanos y comunidades de otras provincias que están padeciendo el drama de los incendios".
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