Por REDACCION
El oso Arturo ya cuenta con tres aires acondicionados en su dormitorio, un sistema de enfriamiento del agua, que está en etapa de prueba, y un dispositivo con aspersores y ventiladores para la humedad. Desde hoy le agregarán a la piscina 15 barras de hielo por día.
Hace algunos días reflejábamos en las páginas de LA OPINION este caso extremo y ayer se supo que todos estos cambios para el oso polar del Zoo ya estaban en marcha antes de que la manguereada al animal para aliviarle el calor subida a los medios a través un video chicoteara la imagen de la gestión del Zoo.
La bendita manguera dejó sin su split al director, Norberto Filippo, quien tras tamaña repercusión calificó de malintencionado el video y negó que al animal se lo enfriara de forma tan rudimentaria.
Sin más vueltas, decidió cederle su aire acondicionado al exótico mamífero del Artico, mientras aguarda que le envíen el que ya tenía pedido para tal fin.
AMBIENTE CLIMATIZADO
El titular del paseo advirtió que le colocaron el tercer aire, que es el de mi oficina, "y quiero aclarar que ya veníamos haciendo cambios importantes para Arturo”.
El funcionario destacó: “En los últimos dos meses instalamos un sistema de refrigeración del agua en la piscina, que la mantiene en 9 grados y está en período de prueba antes de dejarlo definitivo. También le incluimos un sistema de microaspersores que rocían agua al ambiente del recinto. Cuando eso pasa, se encienden dos ventiladores que hacen circular el rocío y así se mantiene estable la humedad ambiente”.
Agregó que “también se incluyeron tres sensores de temperatura para monitorearla a través de internet. En unos días se cambiará la reja por un blíndex”.
Filippo negó que el oso viva en malas condiciones. “Tiene un dormitorio de 36 metros cuadrados. Ya llegó a los 28 años y muy bien, cuando los osos en cautiverio viven 25 años”.
EL UNICO EN EL PAIS
Arturo es el único oso polar en cautiverio en toda Argentina. Ningún ejemplar de su especie se puede ver en otros zoológicos del país. Hace exactamente un año murió el oso polar del Zoo de Buenos Aires, por el calor extremo y los petardos.
Quedan 25 mil: esa es la población de osos polares que se calcula que quedan en el mundo, casi todos en la zona del Círculo Polar Artico, su hábitat natural. Los expertos afirman que han mostrado gran adaptación a climas más cálidos.
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