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Información General Lunes 19 de Mayo de 2014

Un antes y un después

RESEÑA

Ana Paula Rosillo

Por Ana Paula Rosillo

A los diez años, Sebastián acaba de mudarse a un barrio en los suburbios de Mendoza junto a sus padres. El primer día de clases conoce a dos de sus nuevos compañeros de escuela: Guzmán, un grandote que lleva puesto su traje de karate bajo el guardapolvo y es hijo del dueño de un hotel alojamiento, y Email, un morocho que vive con su abuela desde que sus padres se esfumaron. 

El inicio de “Algunos días sin música”, se sitúa dentro de un hecho escolar, donde Sebastián, Email y Guzmán en pleno acto concluyen que todas las maestras podrían morir en ese mismo instante y nada cambiaría demasiado: apenas terminan de decirlo, la profesora de música cae como fulminada por un rayo. No sin cierto sentimiento de culpa, pasarán juntos los días que siguen que serán sin clases por el luto. Así se conocerán más entre la hostilidad y la incomprensión de los adultos, caminando y charlando por los viñedos bajo el sol eterno de Mendoza que, parecerá teñir de calidez este relato de iniciación y amistad.


UN GRUPO DE TRES

La película se inscribe a partir de un hecho iniciático que instala el duelo entre tres estudiantes que de algún modo, mencionaron su deseo y tal como comenta Sebastián según una Revista de Ciencia, cuando un deseo es motivado por tres personas; se cumple. La culpa de presuponer que semejante suceso aconteció por obra de sus energías reunidas en un mismo instante, los convocará -en el tiempo que demora el filme- dentro de un nuevo universo creado y sostenido por todos. La inocencia de una amistad compartida permitirá que el director Matías Rojo, nos habilite transitar por los mundos singulares y personales de cada uno de los personajes protagónicos. Sebastián pasa sus días acompañando a su madre al trabajo que consiste en cumplir con la limpieza y el cuidado de una señora mayor nada simpática y bastante irrespetuosa. Le toca un poco por cercanía y otro por colaboración, dedicarse a atender a esta señora algunas veces, cumpliendo sus caprichos y pedidos, mientras su madre se dedica a las tareas domésticas. Su padre, que en un principio trabaja en una agencia de seguros pierde el puesto, según sus propias palabras, por incompetencia respecto del éxito esperado en la empresa, termina disfrazado de pollo en una de las calles de la ciudad. A pesar de su edad, no sólo sabe acompañarlo sino que lo hace con acertada intuición. 

Guzmán, robusto en su apariencia física, nunca se saca el traje de karate que lleva consigo, como un identik irrenunciable, que a pesar de sus derrotas, lo mantiene de pie. Entre clases de karate, reuniones con sus amigos y luchas, van pasando los días juntos. Por su parte, Email rodeado de un contexto hostil bajo la dura compañía de una abuela insensible y malhumorada, se alía junto a los demás y de a poco asume la necesidad de encontrar a su padre. 


EL ENCANTO DE LA NIÑEZ

Un filme que transita varios escenarios y climax pone de manifiesto los códigos infranqueables entre amigos, sus secretos, la inocencia de las charlas y los diálogos compartidos, haciendo de su relación un acierto respecto del universo infantil. La mirada subjetiva de los niños construye los fragmentos de las historias que el contexto particular de cada uno de ellos, irá entretejiendo a lo largo de una narración que aglutina sentidos bajo una estética al servicio de la continuidad. Después del fallecimiento de la señorita de música, el tiempo libre junto con la ausencia de días de escuela, los une bajo una misma necesidad que trasciende las microhistorias individuales, pedir perdón a sus familiares por haber deseado su muerte. El cumplimiento de ese mandato, logra poner un punto de finalización al duelo, mientras que las clases deben volver a empezar y seguramente habrá una nueva maestra de música que permita continuar.

Una película coral cargada de pequeños relatos cotidianos hace de “Algunos días sin música” un filme claro, prolijo e interesante que nunca deja de investigar bajo las huellas de la infancia, sus impertinencias, sus descuidos y los secretos más íntimos. 

“Algunos días sin música” se presenta en el Cine Belgrano, Lunes 19 y Martes 20 a las 17:30 hs, “Betibú” se presentará Lunes y Martes a las 21:30 y Río 2; Lunes y Martes a las 19:30. 


FICHA TECNICA

Algunos días sin música (argentina-brasil/2013) / Dirección y guión: Matías Rojo / Fotografía: Máximo Becci / Montaje: Andrés Tambornino / Dirección de arte: Diego De Souza / Música: Juan Pablo Di Césare / Elenco: Jerónimo M Escoriaza, Emilio Lacerna, Tomás Exequiel Araya, Ana María Giunta / Distribuidora: Primer Plano / Duración: 78 minutos / Calificación: apta para todo público

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