Por Amado Raspo
Tiempo atrás, con mi esposa visitamos Merlo, lugar hermoso de San Luis. Una mañana tomamos un ómnibus local, que visitaba varios puntos de interés turístico. Recuerdo "el abuelo" un algarrobo muy grande y muy desarrollado, que según cuentan sirvió de lugar de descanso al Chacho Peñaloza", fue el segundo de Facundo Quiroga; además de otros hermosos lugares, tales como una explotación de especias, canela, pimientos, etc. etc.
En uno de ellos, para mi sorpresa veo en el suelo un montón de nueces; consulto al guía quien me dice son silvestres, pueden llevarse las que quieran. Desde luego un montón fueron a nuestros bolsillos, pero para otra sorpresa, en un camino por el que veníamos con el ómnibus; un alambre que cruza con un letrero que decía "Prohibido pasar".
Vuelta a consultar al guía, y le explico que estamos en nuestra Patria; cómo se nos iba a prohibir que transitemos por uno de nuestros caminos. Sin darme muchas explicaciones me dijo: "yo no lo cruzaría, ve aquellas casitas (estaban más o menos a 500 metros) es una colonia alemana, a la cual sólo tienen acceso los miembros de dichas familias.
No muy convencido, cómo podía ser que alguien prohíba transitar por nuestros caminos porque forman en conjunto una colonia extranjera. Pero estábamos paseando y no para discutir.
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