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Información General Domingo 9 de Marzo de 2014

Un sueño es posible

Nuestras sociedades serán sanadas, restauradas, bendecidas cuando volvamos al proyecto de Dios.

Carlos Terranova

Por Carlos Terranova

En esta semana festejamos el Día Internacional de la Mujer. Mucho se ha dicho del origen de este festejo por lo cual no me ocuparé de ello. Sí quiero pensar en el valor de la mujer. Creemos en un Dios Creador del cielo, la tierra y todo lo que en ellos hay. Hizo todas las cosas y dijo que eran buenas en gran manera. La primera vez que Dios dijo que algo no estaba bien fue cuando vio al hombre solo, Génesis 2:18 Y dijo Jehová Dios: no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Cuando Dios vio al hombre solo no le hace a su mamá, no le hace otro hombre, no le hace un hijo, no le hace un equipo de fútbol, ni un televisor, le hizo una mujer. Le hace a su compañera y cuando ella abre sus ojos quien está frente a ella no es su mamá, no es un shopping, no es una peluquería, sino su compañero. Dios crea el matrimonio para que el hombre y la mujer estén completos. 

Lamentablemente los seres humanos hemos echado a perder el modelo que Dios ha establecido. El matrimonio es idea de Dios, sin embargo parecería que no está funcionando. ¿Por qué? Porque la sociedad no puede tomar el modelo de Dios y se ha alejado del sueño del creador.

El Rey Salomón escribe el libro Cantar de los Cantares, es un libro de amor, un libro del matrimonio. En él hay conceptos que debemos tener claros para que el sueño de Dios no sea imposible. Cantares 4:9 Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; has apresado mi corazón con uno de tus ojos. Con una gargantilla de tu cuello.

En primer lugar Salomón le dice a su amada: “Tú eres mi hermana”. Ninguno de nosotros le dice a su esposa eres mi hermana. ¿A qué se refería? ¿Una relación filial de hermanos de sangre? No, ella era morena y él blanco como la leche. ¿Una relación por pertenecer a la misma nación? No ya que eran de distintas naciones. La tercera opción es que se llamaban hermanos cuando ambos tenían el mismo Dios y esta es la correcta. Esto es importante porque el matrimonio es un milagro.

Jesús enseña sobre buenos y malos cimientos para el matrimonio (Lucas 6:46-49). Y dice el texto que cuando falta obediencia a Dios, la casa se viene abajo. El cimiento y base de una familia, contra los embates de la vida es uno solo: Dios. Salomón le dice a su amada eres mi hermana porque sabe que sin Dios, sin fe, los hogares se vienen abajo. En segundo lugar le dice: tú eres mi amiga. (4:7) Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha. En el matrimonio el mejor amigo de ella es él y el mejor amigo de él es ella. ¿Cómo es un amigo o una amiga? Fiel, confidente, leal, sincero, confiable, compañero, perdón, etc. Si queremos un matrimonio perdurable debemos ser amigos, no tener secretos, ser confiables.

La tercera cosa que le dice es: tú eres mi novia (4:10) ¡Qué amorosas son tus caricias, hermana mía, novia mía! ¡Más delicioso es tu amor que el vino! Y el olor de tus perfumes supera a cualquier otro. En América Latina se asume que luego de dar el beso en el altar dejamos de ser novios. Esto representa un gran error, entran como novios y salen como esposos. En el modelo de Dios siempre hermanos, porque sin Dios las casas se destruyen, siempre amigos porque los verdaderos amigos construyen hogares. Y siempre novios. Porque el noviazgo es el tiempo de la conquista, es la etapa de los detalles, todos los días usted debe hacer algo para que esa persona tenga los ojos brillantes y esté siempre enamorada. Significa que hasta el último de mis días trataré de mantenerte enamorada de mí.

¿Se acuerda de los actos de caballerosidad cuando estaba en conquista?, abría la puerta, escribía una tarjeta, compraba un chocolate o flores. ¿Se acuerda cuando iba a "marcar tarjeta"? Siempre perfumado, peinado, todo pulcro, cuidábamos todos los detalles. Alguien dijo hoy podemos calcular los años que tienen de casados por la distancia que le lleva él, cuando caminan por la calle. Sin leña se apaga el fuego, decir eres mi novia, es decir, voy a poner un leño cada día para que el fuego no se apague.

Salomón concluye diciendo: tú eres mi esposa (4:9) Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía. La palabra esposos tiene una raíz de compromiso, cuando nos entregamos a la alianza de bodas estamos haciendo un pacto. Un hombre y una mujer adquieren al menos tres compromisos al convertirse en esposos. Primero un compromiso con el respecto, mis palabras, mis tonos de voz, mis gestos, mis decisiones y aún respetar los sueños. Es generar el espacio para que mi cónyuge se realice y cumpla sus sueños.

El segundo compromiso es un compromiso con el servicio mutuo. Jesús es el modelo del mejor esposo, él fue un servidor por excelencia. No esperes ser servido, sirve a todos por amor. El tercer compromiso es el de la fidelidad, hombre de verdad no es el que conquista a muchas mujeres, sino el que puede ser fiel todos los días de su vida a una mujer. Tenemos que recordar que todo empezó con un hombre y Dios dando respuesta a todas sus necesidades, lo hace con una gran provisión, tan sólo una mujer, todo lo que necesitaba para ser pleno y feliz.

Nuestras sociedades serán sanadas, restauradas, bendecidas cuando volvamos al proyecto de Dios. ¿Será un sueño imposible? Hagamos los cambios que Dios nos pide para que sea un sueño posible. Termino diciendo -Varón no digas solamente “Feliz Día Internacional de la Mujer”, has que sea verdaderamente feliz, valórala, cuídala, respétala, no olvides que ella es tu hermana, tu amiga, tu novia y tu esposa para toda la vida. Dios le bendiga.


El autor es pastor de la Primera Iglesia Evangélica Bautista.

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