Por REDACCION
El obispo saliente de Rafaela y actual arzobispo de Mendoza, Mons. Carlos María Franzini, también -amablemente- dialogó con este Diario; entre mucha gente que se acercaba a saludarlo.
-¿Qué opina de la continuidad de la Diócesis con el nuevo Obispo?
-Lo que hay que ver ante todo es un nuevo don de Dios. Una nueva gracia de Dios para esta Iglesia, que siempre la provee de los pastores que necesita, y además en esta oportunidad llega un hombre de Dios, como dice su lema 'Amigo de Dios para servir a los hombres'. Un hombre muy cercano a la gente, un pastor con un corazón muy grande y una gran bonhomía. Todos estos son dones que van a enriquecer aún más la vida de esta Iglesia, que sabrá disfrutar de esta gracia que Dios le hace.
-¿Cuáles son sus sentimientos en este momento, cierta nostalgia?
-Sí, como lo he dicho otras veces, he vivido en Rafaela los años más felices de mi vida y esto no se borra de la noche a la mañana, ni creo que se borre. Pero uno está para servir, para ir donde Dios nos envía, y ahora me toca servir en Mendoza. Con la ayuda de Dios, y la buena disposición de muchos podremos también allí construir la comunidad cristiana como pudimos acá.
-¿Qué le diría a los fieles de Rafaela con respecto a Fernández?
-Primero, que lo quieran mucho; que lo cuiden mucho y que recen por él. Y también que estén dispuestos a colaborar para cumplir todos la misión que nos toca, que es la de anunciar el Evangelio a los hermanos; que están esperando este anuncio de cada uno de nosotros.
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