El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró este domingo (10.08.2025) que su país va a ganar la guerra contra Hamás aun cuando no cuente con el respaldo de otros estados, en aparente alusión al rechazo que ha generado su plan de ocupar Ciudad de Gaza. A través de una conferencia de prensa, el político añadió que la ofensiva comenzará "muy pronto”.
"Vamos a ganar la guerra, con o sin el apoyo de otros”, dijo Netanyahu, quien además señaló que su plan "es la mejor forma de terminar la guerra y la mejor forma de terminarla rápido”. "Hemos completado gran parte del trabajo. Tenemos entre el 70 y el 75 por ciento de Gaza bajo control militar israelí", declaró el primer ministro israelí, que insistió en que el objetivo "no es ocupar Gaza, sino desmilitarizar Gaza”.
El político señaló que quedan dos bastiones de Hamás -grupo considerado terrorista por la Unión Europea- por ocupar: Ciudad de Gaza y los campos del centro de la Franja de Gaza. Tras indicar que la ofensiva comenzará "muy pronto”, detalló que antes deben crearse "zonas de seguridad” a las que desplazar a la población y en las que aseguró que habrá "comida, agua y atención médica". Anteriormente Israel ha designado zonas seguras a territorios que luego ataca, como ocurrió en Rafah y otros puntos de Gaza.
"Guerra futura y guerra segura”
Además, el primer ministro de Israel aseguró que la solución de los dos estados, uno israelí y otro palestino, solo garantizaba conflictos y, aseguró, no es algo que apoye la ciudadanía en Israel. "Si quieren vivir aquí junto a nosotros, tienen que dejar de buscar nuestra destrucción y darles un Estado independiente con todos los lujos es invitar a una guerra futura y a una guerra segura", indicó, porque "los palestinos no buscan crear un Estado. Buscan destruirlo”.
Respecto a qué sucederá tras la ocupación de toda la Franja, Netanyahu reiteró que el objetivo de Israel no es quedarse con el territorio. "Ese no es nuestro propósito, al menos no el mío”, explicó, para detallar que su plan consiste en cinco puntos: "En primer lugar, desarmar a Hamás. En segundo lugar, liberar a todos los rehenes. En tercer lugar, desmilitarizar Gaza. En cuarto lugar, Israel ejercerá un control de seguridad preponderante. En quinto lugar, una administración civil pacífica no israelí", resumió.
Asistencia humanitaria e información cruzada
Israel aseguró este domingo que, en la última semana, ingresaron a Gaza 1.900 camiones con ayuda humanitaria a través de los pasos de Zikim en el norte y Kerem Shalom en el sur, lo que representa un promedio de 270 camiones diarios. El Gobierno gazatí afirma que solo entraron 850 y las organizaciones humanitarias insisten en que se necesitan al menos 600 al día para cubrir las necesidades básicas de la población.
En este marco, el veto impuesto por Israel a la entrada de prensa internacional impide verificar de forma independiente estas cifras.
Organismos como la ONU y testimonios en el terreno coinciden en que la ayuda que entra no solo es insuficiente, sino que gran parte es saqueada por bandas criminales ante la falta de seguridad, lo que impide que llegue de forma segura a los almacenes y pueda ser distribuida.
Por otra parte, la Defensa Civil del enclave palestino reportó este domingo la muerte de 27 personas por bombardeos israelíes y las autoridades sanitarias informan que las víctimas por desnutrición ya suman 217, incluidos 100 niños.
Más allá de la emergencia humanitaria, el plano político se endurece: las negociaciones para un alto el fuego han quedado en el pasado, mientras Israel se prepara para "controlar la totalidad del enclave", incluida la Ciudad de Gaza.
La Liga Árabe, que agrupa a países de Medio Oriente y el Norte de África, convocó este domingo una reunión de emergencia a petición de la Autoridad Palestina para unificar posiciones ante la decisión israelí.
Muhanad al Aklouk, representante palestino, dijo que el encuentro servirá para discutir la gravedad de la situación en Gaza tras la decisión de Israel de tomar el control total de ella. Acusó a Israel de “usar el hambre como arma” y de convertir Gaza en “escenario de un genocidio que ya dura 673 días ante los ojos del mundo”. Señaló que más de 200 palestinos han muerto por falta de comida y leche infantil, y otros 1.500 fueron asesinados mientras esperaban recibir alimentos.
(con información de EFE, AFP, DW)