La Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe dio media sanción, en la madrugada de este viernes, a la ley que declara la necesidad de la reforma de la Constitución. Si bien necesitaba un mínimo de 34 votos para aprobar la iniciativa, finalmente la votación sumó 37 adhesiones en tanto que 12 legisladores se pronunciaron en contra. La iniciativa consensuada a lo largo de todo el jueves habilita la modificación de 43 artículos de un total de 117 que contiene la Carta Magna vigente desde 1962.
Tras más de seis horas y media de debate, el proyecto fue aprobado por Diputados y pasó al Senado, donde el oficialismo contaba con los votos necesarios para transformarlo en ley. Entre los artículos que se buscarán modificar mediante la Convención Constituyente figura la posibilidad de eliminar la confesionalidad del Estado, establecer que las jubilaciones de los empleados públicos provinciales estén a cargo de un régimen público de carácter intransferible como la actual Caja de Jubilaciones, revisar (en concreto, reducir) el alcance de los fueros parlamentarios y fijar un tope a los mandatos de legisladores. Y claro, también la propuesta de otorgar la reelección consecutiva a gobernador y vice, quizás el nudo gordiano que frenó los intentos reformistas de los últimos 30 años.
Otra de las novedades es la incorporación del concepto de ficha limpia, es decir impedir la candidatura de aquellas personas que tengan una condena en segunda instancia judicial. También la alternativa de elegir la composición de la Cámara de Diputados a través del sistema de proporcionalidad D´Hont (actualmente el partido o frente que gana en la categoría se queda con 28 de las 50 bancas), extender el período ordinario de sesiones de ambas cámaras y otorgar la autarquía al Ministerio Público de la Acusación.
Asimismo, se evaluará sumar al texto constitucional la iniciativa de consulta popular como mecanismo de participación ciudadana y avanzar en la tan reclamada autonomía municipal que incorporará nuevas herramientas de gestión para los intendentes. En el caso de las comunas, también hay acuerdo para ampliar a 4 años el mandato de las comisiones de gobierno.
Desde el lunes pasado, prácticamente la Comisión de Asuntos Constitucionales se transformó en una asamblea en estado deliberativo para "trabajar" en la búsqueda de acuerdos en torno al proyecto. El oficialismo debía seducir a legisladores de otras bancadas para que respalden la propuesta y de esa manera conseguir los seis votos adicionales a los 28 que tiene en Diputados.
El debate en comisión incluyó la participación de senadores para "avanzar más rápido" para que el texto que se tratase en Diputados tenga ya también el aval del bloque mayoritario del Senado. De todas formas, más allá del trabajo entre el lunes y miércoles, recién el jueves por la mañana una comisión redactora comenzó a darle forma al proyecto definitivo que reunía el consenso necesario para ser aprobado en el recinto.
El frente oficialista Unidos, que incluye principalmente a socialistas, radicales y proistas, consiguió en el marco de las negociaciones políticas el respaldo de los bloques de Hacemos, liderado por el ex gobernador, Omar Perotti -que por esta decisión enfrenta serios cuestionamientos en el seno del PJ-, un sector del Frente Amplio por la Soberanía, el bloque unipersonal de Juan José Piedrabuena y los diputados Omar Paredes y Edgardo Porfiri, del bloque Somos Vida que tiene como referente a Amalia Granata -ausente por su viaje a Roma para entrevistarse con el Papa Francisco-. En el caso de estos dos últimos legisladores también, por su apoyo a la reforma, generaron un conflicto en su espacio a tal punto que ya pidieron su expulsión del bloque.
El otro gran tema a resolver se vinculaba con la forma de elegir a los convencionales que pasarán a la historia por elaborar los cambios en la reforma. El proyecto establece que la elección coincidirá con el primer turno electoral provincial del 2025, esto es las primarias mediante las cuales se deben renovar concejos municipales y comisiones comunales.
En tal sentido, se elegirán 50 constituyentes mediante el sistema de distrito único y otros 19 de manera uninominal en representación de cada departamento, con respectivos suplentes. Asimismo, se acordó que los partidos o alianzas deberán conseguir al menos un piso electoral de 2,5 % de los electores del padrón para definir un constituyente.
En cuanto a la Convención a cargo de la reforma, el proyecto ordena que se instale en la ciudad de Santa Fe a partir de la convocatoria del Poder Ejecutivo, dentro del plazo de un año de celebrada la elección de convencionales reformadores. Para cumplir con su objetivo dispondrá de un plazo de 40 días corridos desde el inicio de su labor, aunque puede efectuar una prórroga por 20 días corridos más.
En el inicio del debate, el socialista Pablo Farías -también presidente de la estratégica Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados que lideró el proceso de construcción de consensos en torno a la ley- dijo que el objetivo es producir "una constitución abierta y progresista”. "La Constitución de Santa Fe quedó atrasada no porque hayan pasado más de 60 años, sino porque el mundo y la provincia cambiaron", dijo por su parte la radical Silvana Di Stefano.
"Es un día histórico. Nadie puede discutir que este proceso fue virtuoso", expresó Fabián Palo Oliver, del Frente Amplio por la Soberanía (FAS), que además consideró que "no es la reforma de un gobierno ni de un gobernador".
Otro referente socialista, Joaquín Blanco, definió a este momento de Santa Fe en el que se discute la reforma como "profundamente transformador", a la vez que elogió el texto de la ley porque no tiene "cláusulas cerrojo ni limitaciones para los constituyentes".
"Estamos habilitando el debate para que se reforme la constitución, no reformando hoy el texto. Será la participación ciudadana la que se exprese en un proceso electoral", aclaró a su turno el socialista, Rubén Galassi. La diputada del PRO, Ximena Sola, reconoció que "no es una reforma urgente, sino necesaria" y planteó que "nuestra responsabilidad es legislar para futuras generaciones".
Lionella Cattalini, del PS, aseguró que "estamos votando por una constitución de vanguardia para los santafesinos", mientras que Gisel Mahmud -también del PS- sostuvo que "no vinimos a ser socios del pasado, sino protagonistas del futuro".
"Siempre se dijo la Constitución de Santa Fe debe ser reformada pero también se dice no es momento de reformar la constitución. Así pasaron tres décadas. Nosotros vamos a votar por el si", afirmó el rafaelino Marcos Corach, enrolado en el perottismo. "Me parece que limitar en dos mandatos todos los cargos públicos es el mejor regalo que podemos dejarle a los santafesinos", agregó.
Santa Fe hoy da un paso histórico. Tras más de 30 años de excusas y postergaciones, en Diputados declaramos la necesidad de reformar nuestra Constitución Provincial. Un acto político trascendental que abre la puerta al debate que nuestra provincia necesita. 🧵 pic.twitter.com/wy6NJfXPrp
— Marcos Corach (@MCorach) December 6, 2024
"No tenemos ninguna negociación con el Gobierno de Santa Fe, votamos por convicción y por un futuro grande para la provincia", expresó por su parte Celia Arena, del mismo espacio. "Recibimos muchas críticas por nuestra postura de votar a favor, pero lo hacemos porque pensamos en los santafesinos", agregó en la parte final del debate parlamentario.
Por su parte, la ex vicegobernadora y compañera de Perotti en la Casa Gris, Alejandra Rodenas, cuestionó a sus compañeros de partido. "Es un sector minúsculo, las bancas no son de las personas, son de los partidos políticos. Están traicionando la voluntad popular", dijo en referencia a la actitud del perottismo.
"La reforma a la Constitución es una forma de abrir puertas al futuro", remarcó el radical José Corral ya en el tramo final del debate en el recinto. El exgobernador y actual diputado socialista, Antonio Bonfatti cerró la discusión con una frase en la que aludió a los fracasos reformistas de las últimas décadas. "Quiero hablar para tomarme revancha en nombre de los cinco gobernadores que lo intentamos", resaltó para después referirse a la importancia de, por fin, avanzar decididamente rumbo a una nueva Constitución.