El Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR) se pronunció sobre el proyecto de Modernización Laboral aprobado en la madrugada de este viernes por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, que tras las modificaciones incorporadas pasó a revisión del Senado de la Nación Argentina.
A través de un comunicado titulado “Reforma laboral: un avance necesario, pero no suficiente”, la entidad que nuclea al sector privado local afirmó haber seguido “con atención el tratamiento legislativo” de la iniciativa y consideró que resulta necesario actualizar el marco normativo vigente.
Desde el CCIRR señalaron que la legislación laboral actual presenta “desfasajes frente a las nuevas dinámicas del trabajo” y expone asimetrías relevantes respecto de otros países, lo que —según indicaron— afecta la competitividad y la generación de empleo formal. En ese sentido, remarcaron que el desempeño del mercado laboral de los últimos diez o doce años es, en buena medida, consecuencia de sostener reglas “pensadas para otra realidad”.
No obstante, la institución advirtió que la modernización laboral constituye apenas un paso dentro de un conjunto más amplio de transformaciones estructurales que el entramado socio-productivo argentino necesita con carácter impostergable. “Será fundamental construir consensos reales, genuinos y equilibrados que permitan avanzar en el resto de las reformas”, subrayaron.
En su análisis, el CCIRR planteó como prioridad una reestructuración integral del sistema impositivo en los tres niveles de gobierno. “La Argentina necesita un shock de competitividad que va mucho más allá de lo cambiario”, afirmaron, al tiempo que señalaron que los bienes producidos localmente soportan niveles de carga tributaria sustancialmente superiores a los de productos importados, lo que —indicaron— dificulta la competencia.
Asimismo, reclamaron herramientas concretas de financiamiento productivo. Para la entidad, el crédito debe volver a ser “un instrumento de desarrollo y no una barrera de acceso”, en un contexto en el que numerosas empresas operan con baja demanda, márgenes reducidos y escasa previsibilidad.
El comunicado también puso el foco en la necesidad de complementar la estabilidad macroeconómica con un programa que reactive la actividad. Según advirtieron, la combinación de presión impositiva, costos logísticos y financieros elevados y apertura de importaciones resulta especialmente compleja en escenarios de bajo nivel de consumo, lo que empuja a muchas firmas a una lógica defensiva orientada a la mera supervivencia.
“El desafío es pasar de la resistencia al crecimiento”, expresaron, al señalar que la pérdida de densidad del entramado productivo y el debilitamiento de las cadenas de valor comprometen las posibilidades de un desarrollo sostenido.
Finalmente, el CCIRR destacó que las transformaciones estructurales requieren una mirada integral que incluya el fortalecimiento del sistema educativo, científico y tecnológico, así como la reactivación de obras de infraestructura estratégicas. “Las reformas necesarias no dependen de una sola medida, sino de coordinación, continuidad y visión de largo plazo”, concluye el documento.