Tras las intensas lluvias registradas en los últimos días en gran parte del territorio santafesino, especialmente en la región centro, productores del cordón frutihortícola advierten un panorama crítico: gran parte de las quintas quedó bajo agua y anticipan que habrá menor oferta de verduras en el corto plazo, con posible impacto en los precios.
Guillermo Beckman, de la Sociedad de Quinteros, en diálogo con los medios capitalinos, describió la situación como “realmente un desastre” y señaló que, según las primeras estimaciones, se perdió alrededor del 80% de la producción. “Teníamos las mejores verduras, con buen precio, y mucha mercadería. Veníamos trabajando bien, entrando a una etapa clave rumbo al invierno, pero esta lluvia arruinó todo”, explicó.
El productor detalló que, si bien cayeron cerca de 100 milímetros, lo más grave fue la falta de respuesta en la infraestructura. “La lluvia fue abundante, pero podría haber drenado. Todavía está saliendo agua, las alcantarillas están tapadas, los desagües sucios y las bombas no funcionaron”, remarcó.
En ese sentido, apuntó también a las condiciones en las zonas productivas de Recreo y Monte Vera. “Todo conspiró contra el sector hortícola. No había nada preparado para esta eventualidad. Los caminos son un desastre, con hasta un metro de agua, y los desagües llenos de yuyos”, cuestionó.
El impacto ya comienza a sentirse en los mercados. Beckman indicó que productos como la lechuga duplicaron su precio en pocos días. “Ya se está vendiendo mercadería de otras zonas, porque acá prácticamente no quedó nada. Y eso encarece todo por los costos de traslado y la cantidad de intermediarios”, explicó.
Si bien evitó asegurar un aumento generalizado, no ocultó su preocupación. “Ruego que no se traslade a los precios, porque las ventas están caídas, pero preocupa porque no va a haber mercadería de calidad de la zona”, sostuvo.
Entre los cultivos más afectados mencionó especialmente a la lechuga, aunque aclaró que el daño fue generalizado. Además, alertó sobre el futuro de la producción de invierno. “Estamos muy preocupados por el brócoli, la coliflor y otros cultivos que estaban recién trasplantados. La humedad en la tierra es muy alta y va a llevar varios días poder volver a trabajar en las quintas”, concluyó.
En este contexto, productores y autoridades se reunirán para evaluar los daños y definir los pasos a seguir, mientras el sector intenta recuperarse de un golpe que califican como uno de los más duros de los últimos tiempos.