Ante la necesidad de actualizar una normativa que ya tiene más de dos décadas de vigencia, el Concejo Municipal avanza en la elaboración de una nueva ordenanza para las comisiones vecinales. El proyecto, que amplía de 72 a 101 artículos el texto actual, busca adecuar su funcionamiento a criterios de igualdad, inclusión y modernización administrativa, con el objetivo de fortalecer la participación barrial.
Como parte de ese proceso, los días 29 de abril y 22 de julio se realizaron reuniones con representantes de las vecinales para debatir las modificaciones propuestas. La iniciativa fue impulsada el año pasado por Alejandra Sagardoy, quien concluyó su mandato en diciembre, y la presidenta del Concejo, Mabel Fossatti.
En diálogo con Diario LA OPINIÓN, Fossatti destacó que el objetivo es construir una ordenanza "consensuada y no impositiva", incorporando los aportes de los vecinos antes de que el proyecto llegue al recinto para su tratamiento. En cuanto a las dos reuniones realizadas, destacó que se trata de un proceso participativo que busca generar un espacio de diálogo para avanzar en la modernización de una ordenanza con más de 20 años de vigencia. "La idea es que no sea una norma impositiva", resumió.
“La idea es escuchar a los vecinos. Entre los principales cambios propuestos figuran la reducción de miembros de la Comisión Directiva, el límite de los mandatos, la participación de las minorías, la transparencia en la rendición de cuentas, evaluar las propuestas que ellos traigan, ver la factibilidad de incorporarlas a la ordenanza y pulirla para después debatir en el Concejo. La última palabra la tienen los concejales”, manifestó la funcionaria en su despacho del sexto piso del edificio municipal.
Señaló que la ordenanza vigente, sancionada en 2002 aunque luego recibió modificaciones, tiene aspectos que están en debate como por ejemplo, la cantidad de miembros de la Comisión Directiva que actualmente es de 13. En el artículo 10°, ahora se propone que sean nueve personas, entre ellas un Presidente, Vicepresidente, un Secretario, un Tesorero y cinco Vocales Titulares. Sobre esto, recordó lo ocurrido con barrio La Cañada que no pudo reunir 13 personas para conformar una comisión, y la unificación de los barrios Villa Los Álamos y Villa Aero Club, justamente porque les costaba mucho juntar la gente para completar el mínimo exigido a través de la ordenanza vigente.
Por otra parte, una de las principales modificaciones gira en torno al límite de los mandatos, que aún está en discusión. “Algunos quieren que sea indefinido como lo establece la anterior ordenanza, es decir que un dirigente puede ocupar la presidencia de la Vecinal 20 años en forma consecutiva o más. Pero, otros quieren que haya alternancia. Vamos a ver si nos adecuamos al que prevé la nueva Constitución provincial que prevé mandatos de cuatro años con una reelección y después un corte. También hay otra posición de dirigentes vecinales, quienes prefieren mantener en dos años el mandato porque cuatro les parece muy extenso teniendo en cuenta de que es una actividad ad honorem, que la hacen por amor al barrio, por vocación de servicio. Ahí no hay ninguna remuneración que les reconozca el trabajo que están haciendo. Por ahora hay un intercambio de ideas en cuanto a la extensión del período que no está resuelto”, comentó.
Otro de los cambios previstos es la creación del Área Municipal de Asuntos Vecinales como espacio institucional de referencia para las comisiones vecinales, con el objetivo de mejorar la articulación entre el Municipio y los barrios, además de fortalecer la transparencia en la rendición de cuentas y el control de los inventarios. “Hemos encontrado gente que entró a las vecinales y no tenían nada, pues la comisión vecinal anterior se llevó todo con el argumento de que lo habían aportado. Hay vecinales donde hasta las cortinas se llevaron”, recalcó.
Por otro lado, Fossatti se refirió a la representación de las minorías en el sistema electivo. “En toda comisión, cuando se eligen en las comunas de los pueblos y hay dos o más listas y la minoría obtuvo 30% o más, dos o tres miembros se integran. En este punto hubo diferencias ya que algunos quieren que ese porcentaje llegue al 40% y que a partir de allí recién se las integre. “Habrá que aprender porque la convivencia tiene que estar y en cierto modo, a esa otra gente, un número de vecinos la votó porque les había gustado su proyecto”, sostuvo.
“No es que ellos o nosotros tenemos toda la razón. Hay que acercar posiciones. Lo importante de esto es que sea un proceso participativo con un consenso sobre la ordenanza. Porque hubiera sido mucho más fácil traer el proyecto, votarlo entre nosotros y ya está. Así al menos uno escucha, da la posibilidad de que primero se reúnan entre ellos y después traigan acá su mirada. Ahora hay que actualizar, hay mucha tecnología también y ver como se hacen los padrones. La idea es hacerlos barriales tomando como base los padrones electorales que tenemos a nivel provincial”, informó.
Otro de los cambios sugeridos comprende la figura de la Junta Electoral. Por ahora se debe conformar en cada barrio para la renovación de autoridades, pero en el proyecto que está en discusión crece el consenso sobre la integración de una Junta Electoral Única con representantes del Ejecutivo, del Concejo y de la Federación de Entidades Vecinales.
Y sobre la conformación de las listas, un punto importante es la participación de familiares: “Queríamos poner un límite pero ellos dicen que por ahí es muy difícil encontrar gente (por eso hemos reducido el número de miembros), y por ahí nos encontramos con el esposo, la esposa, un hijo y termina siendo algo demasiado familiar”.
En conclusión, los temas en los que hasta ahora hubo más diferencias fueron el límite a la cantidad de familiares que integren una lista, establecer el período de mandato, y ver qué pasa con las minorías.
En cuanto al futuro, comentó que la idea es llevar adelante otra reunión de la cual se elaborará el proyecto definitivo para ser tratado en comisión y que mientras, se siguen analizando las modificaciones. “Llegamos hasta el tema de Federaciones Vecinales, ellos van a seguir viéndolo porque se van juntando en reuniones parciales y después acá haremos otra reunión para escucharlos y ver que puntos de acuerdo se pueden encontrar”, adelantó.
“No está nada cerrado, esto sigue en proceso. Les vamos a dar unos días más para ir viendo los puntos que han quedado y una reunión más como para darle el cierre a esto. Hay que corregir y tratarlo en el Concejo. La idea es que salga este año. No le ponemos una fecha porque lo que queremos es conversar, llegar a los mayores acuerdos posibles y que realmente sea aplicable, porque para escribir cosas lindas en un papel y después no poder llevarlas a cabo, no tiene sentido. La idea es que sea una ordenanza aggiornada a la realidad, factible de llevarla adelante, y poder cumplir con cada uno de los cambios que vayamos a incorporar”.
Y en cuanto a el posterior tratamiento en el Concejo dijo: “Tenemos tres bloques diversos, y algunos a lo mejor puedan acompañar todo y otros proponer. Si bien los concejales están escuchando las charlas, pero al momento del debate, es otra cosa. Se verá en que se acuerda y si hay que seguir reformando cosas, pero al menos era ponerse en marcha porque eran muchos años que esto venía sin ningún tipo de modificación”.
Al final de la charla, la presidente del Concejo valoró también el acompañamiento permanente del Municipio hacia las vecinales en actividades, capacitaciones y proyectos, y que ante la imposibilidad de que algunas aún no cuenten con edificios propios, se esté llegando a acuerdos con clubes y asociaciones de los barrios que les permitan usar mensualmente sus instalaciones.
"No está nada cerrado. Queremos llegar a la mayor cantidad de acuerdos posibles y que la ordenanza sea realmente aplicable. No tiene sentido escribir cosas lindas en un papel si después no pueden llevarse adelante", concluyó Fossatti.