Los estatales de la administración central y los gremios docentes definirán este viernes en asambleas y consultas internas si avalan la propuesta que el Gobierno de Santa Fe presentó esta semana en el marco de las paritarias. La oferta contempla una recomposición del 3 % por el desfasaje de fines de 2025 y un incremento del 12,5 % para el primer semestre de 2026, con sumas mínimas garantizadas y mejoras sectoriales.
En el caso de la administración central, los gremios ATE y UPCN resolverán si aceptan el ofrecimiento formalizado el miércoles en Casa de Gobierno, durante la segunda reunión paritaria encabezada por los ministros Fabián Bastia (Gobierno), Roald Báscolo (Trabajo) y Pablo Olivares (Economía).
El esquema salarial presentado por el Ejecutivo provincial incluye cuatro ejes principales. En primer término, una recomposición del 3 % correspondiente a noviembre y diciembre de 2025, tomando como base los sueldos de diciembre e incluyendo el proporcional de aguinaldo.
En segundo lugar, se plantea una actualización del 12,5 % para el primer semestre de 2026, distribuida de la siguiente manera: 2,6 % en enero; 2,1 % en febrero; 2,2 % en marzo; 2 % en abril; 2 % en mayo; y 1,6 % en junio. Según detalló el ministro Báscolo, la pauta se apoya en las expectativas inflacionarias relevadas por el Banco Central.
El tercer punto es el establecimiento de un mínimo garantizado: 75 mil pesos para enero —a abonarse por planilla complementaria— y 170 mil pesos desde febrero y hasta junio inclusive. De este modo, ningún trabajador estatal percibiría aumentos inferiores a ese monto durante el semestre.
Finalmente, se contemplan mejoras específicas en suplementos. Los asistentes escolares duplicarán su adicional —de 75 mil a 150 mil pesos— lo que implica que, desde febrero, el incremento de bolsillo no será inferior a 240 mil pesos. En el sector salud, los asistentes hospitalarios tendrán subas del 50 % en sus suplementos, llegando al 100 % en el caso de enfermeros profesionales, con incrementos que oscilarán entre 260 mil y 310 mil pesos según la función y carga horaria. También se anunciaron mejoras para el personal del nuevo Sistema Penal Juvenil.
Desde el Gobierno subrayaron que se trata de “un gran esfuerzo” en un contexto de caída de la recaudación provincial y remarcaron que, en caso de producirse un nuevo desfasaje inflacionario, existe el compromiso de reabrir la discusión.
La paritaria docente, con la mirada puesta en Amsafe
En paralelo, los gremios docentes de Amsafe, Sadop, UDA y AMET también definirán este viernes si aceptan o rechazan la oferta salarial presentada por la administración de Maximiliano Pullaro.
La propuesta para el sector educativo replica la estructura general: 3 % de recomposición por el desfasaje de 2025 y 12,5 % de aumento para el primer semestre de 2026. Además, fija un piso garantizado de 170 mil pesos desde febrero y de 75 mil pesos para enero.
El punto distintivo es la creación del Fondo Provincial de Capacitación Integral Docente (Fopcid), que incorpora una suma no remunerativa y no bonificable de 100 mil pesos mensuales. Así, el incremento mínimo garantizado para docentes de jornada regular asciende a 270 mil pesos desde febrero (170 mil de aumento más 100 mil por capacitación).
Según detalló el ministro de Educación, José Goity, ningún maestro de grado con 25 horas semanales y sin antigüedad cobrará menos de 1.300.000 pesos (1.200.000 de salario mínimo garantizado más 100.000 del Fopcid). Con el adicional por Asistencia Perfecta, ese ingreso podría alcanzar los 1.405.000 pesos. En diciembre de 2025, ese mismo cargo percibía 1.018.000 pesos.
La oferta incluye además un incremento del 30 % en el suplemento por responsabilidad jerárquica para directivos y supervisores.
La definición de Amsafe será clave, ya que nuclea a los docentes de las escuelas públicas provinciales y suele marcar el pulso del inicio del ciclo lectivo. En las últimas horas, el gremio realizó asambleas departamentales para recoger el mandato de las bases, en medio de un escenario económico ajustado y con fuerte debate interno sobre la suficiencia de la propuesta.
Con el calendario escolar a la vista -el inicio está previsto para el lunes 2 de marzo- y los plazos administrativos ajustados para liquidar los haberes, el Gobierno aguarda la respuesta sindical. Este viernes, tanto en la administración central como en el sector docente, se pondrá a prueba el nivel de consenso que logró construir la oferta oficial en un contexto fiscal restrictivo y con la inflación como telón de fondo.