Por Redacción
El 28 de abril de 1978, en el marco de un encuentro federal realizado en Tucumán, se conformó la Federación Argentina de Cámaras de Comerciantes de Repuestos del Automotor (FACCERA) ante la necesidad de generar una entidad que represente a un sector pujante de la economía y defienda el derecho de las empresas ante autoridades de distintos gobiernos.
Ante la cercanía de esta fecha especial, diario LA OPINIÓN entrevistó al presidente de la Cámara de Repuesteros Automotor de Rafaela, Horacio Maine, quien admitió que la recesión de la economía también llegó al rubro. "Estamos sufriendo, en promedio, una caída en el nivel de actividad superior al 10 por ciento en lo que va del año", admitió en la oficina del local que posee sobre avenida Salva al 300.
La Cámara que preside funciona bajo el paraguas del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región con "el objetivo tratar temas o problemáticas comunes a los comerciantes de este relevante sector, que brinda un servicio imprescindible a quienes se dedican al transporte de cargas y de pasajeros, y a los usuarios de vehículos particulares".
"Cuando estudiaba hace ya varios años nos enseñaban en el colegio que el auto era un bien de lujo, se consideraba bien de lujo, lo podías tener o no. En la actualidad, si bien tener un vehículo no es una necesidad absoluta pero casi, entonces creo que hay mucha gente que prefiere dejar de hacer otras cosas, ahorrar otros gastos, pero tener el auto. A lo mejor en el marco de esta economía inflacionaria con salarios licuados usan menos el auto, pero lo tienen y lo siguen eligiendo pese a todo, eso es positivo para nosotros", afirma Maine al analizar la situación del país en la primera parte de este año y poner en punto sobre qué hacen las familias con sus vehículos.
El directivo afirma que los indicadores de actividad del rubro de repuestos automotor están en línea con el resto de los sectores productivos, con números en rojo. "En cuanto a la realidad de nuestro rubro, estamos como están todos, con una caída en las ventas. En términos generales, la caída más o menos se relaciona a la baja de combustibles, es decir si se vendió un 15% menos de combustible, estamos vendiendo un 15% menos de producto. Ahora se estima que la caída oscila en un 10 por ciento o algo más", subrayó.
-¿Qué pasa con los precios en un contexto en el que los sueldos quedaron atrasados?
-Los repuestos están caros como está todo, no es que el repuesto vale mucho más, de hecho no hay aumentos últimamente. Es más, desde diciembre que fue el último aumento prácticamente no hubo nuevas subas y de hecho hubo bajas, o sea que estamos vendiendo en un montón de rubros a precios de diciembre y en otros a precios de diciembre pero con ofertas, o sea que en sí es una baja. Puede ser que alguno aumentó un poquito pero en líneas generales prácticamente en relación a los precios de diciembre no hay aumentos-
-¿Y la rentabilidad de los comercios?
-La recesión obliga a que los márgenes de rentabilidad sean un poco menores. De por sí ya eran chicos pero bueno, como a fin de mes hay que pagar impuestos, sueldos, teléfono y todos los gastos de funcionamiento, entonces no queda otra que vender resignando rentabilidad, pero al menos tener ingresos.
-¿Qué sucede en el mostrador con los clientes?
-Un montón de cosas. Se observa que los servicios de mantenimiento se van prolongando un poquito, los estiran un poquito. Y las decisiones de compra también van por el tema de la calidad de algún producto, esto es que se buscan segundas marcas o terceras marcas. Pero eso no sería el problema porque hay segundas marcas que son de muy buena calidad, todo lo que sea de origen comprobado no es problema, puede disminuir un poquito la calidad pero está. En este marco, el problema más grave se está dando en neumáticos; como están un poco caros están ingresando al país neumáticos en forma ilegal los cuales tienen una calidad no certificada. En este caso hay que tener en cuenta que los neumáticos son fundamentales para la seguridad vial, para la seguridad de las personas que viajan en un auto. Hay que ver cómo responden al piso mojado, cómo responde ante una frenada, cómo responde en una curva. Las marcas que uno conoce cumplen los estándares de calidad, pero el resto no tiene seguridad de cuál puede ser la reacción en un momento de máxima exigencia. A veces la necesidad hace que uno elija cuartas marcas entonces ahí hay un problema.
-¿Cómo está el tema del acceso a las autopartes, es decir la provisión por parte de las empresas?
-A diferencia de otros años, ahora en líneas generales se consiguen repuestos, puede haber algunas autopartes que todavía están demoradas en ingresar al país pero ya tenemos que hablar a lo mejor de vehículos no tan comunes en el mercado. Pero en líneas generales se consigue. Sí cabe aclarar que no está normalizada la entrega todavía de las importaciones de algunas piezas de electrónica o de carrocería, hay que esperar. Pero de los autos que uno ve más en circulación generalmente se consigue todo.
-¿Qué sucede con los productos de mayor valor? ¿Los clientes piden financiamiento?
-No está más es el programa Ahora 12, ahora está Cuota Simple con una tasa de interés un poquito mayor pero al menos tenés hasta 6 cuotas. Después hay algunos convenios con algunos bancos que de a poquito se van acercando a la gente con convenios específicos que comprenden hasta 6 cuotas sin interés con esta o aquella tarjeta de crédito en determinados días de la semana. Siempre hay que estar atentos a estas promociones.
-A usted siempre le interesa remarcar que un correcto mantenimiento del vehículo deriva en una mayor seguridad para sus ocupantes.
-Claro. Mantener el auto o cualquier vehículo en condiciones de circular es imprescindible para mejorar la seguridad vial en general y de las personas en particular. En estas épocas así de crisis, siempre dentro de la lógica del bolsillo chico, a veces se demora la solución de problemas del automotor. Pero lo mejor es el correcto mantenimiento del vehículo ¿Por qué? Si hoy se gastaron dos bieletas hay que cambiarlas, caso contrario el problema va a crecer porque después se van a romper dos parrillas, después se van a romper unos bujes, después los amortiguadores y si vamos dejando todo, en un momento el monto para arreglar va a ser muy alto. En cambio, mantener el vehículo a medida que se van gastando las piezas es lo mejor. Y además de la cuestión económica está la cuestión de la seguridad. Hay muchas piezas vinculadas a la seguridad, como los neumáticos, los amortiguadores, los discos de freno, todo lo que es suspensión, dirección y frenos incluso el parabrisas. Son piezas de seguridad que tienen que estar en perfecto estado porque en un imprevisto tenemos que frenar bruscamente, pero el auto no frena por un mantenimiento incorrecto, entonces colisionamos con las consecuencias que eso implica. Si el amortiguador no está en condiciones, el neumático no está pegado al piso y si no está pegado al piso no frena porque vuela. Entonces evitemos ese tipo de accidentes manteniendo el auto en condiciones.
-¿Qué porcentaje de la gente que ingresa al local es dueño del auto y qué porcentaje mecánicos o chapistas?
-Un 70 por ciento es mecánico y un 30 por ciento es particular. El dueño del auto que por ahí se arriesga y hace algunas cosas de mantenimiento, como cambio de aceite y filtro o una lámpara pero generalmente la gente lleva el auto al taller porque en definitiva el mecánico es el que sabe qué aceite usar o ve cosas que a uno se le escapan.
-Se afirma en la industria que los automóviles actuales cuentan con entre 70.000 y 90.000 piezas. ¿Cuántos productos tiene en sus estanterías un negocio de venta de repuestos automotor?
-Una casa de repuestos puede tener 50 mil ítems distintos, pero nunca puede tener todo el abanico de repuestos para todos los autos, es imposible. Se segmenta por rubros, por marcas o por ejemplo, en mi caso, me especializo en suspensión, dirección y frenos, quizás filtros. Pero reitero, no es posible tener todo.
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