El concejal del Partido Demócrata Progresista, Lisandro Mársico, fue el primero en optar por la reducción de su sueldo, en virtud de la Resolución que incorporó cambios al Reglamento interno, aprobada en la sesión ordinaria del Concejo Municipal del 18 de diciembre de 2025.
La decisión fue comunicada formalmente a la presidenta del cuerpo legislativo, Mabel Fossatti, mediante la nota correspondiente, conforme lo exige la normativa y se extiende hasta la finalización de su período como concejal, en diciembre de 2027.
La nueva disposición a la que accedió Mársico implica una disminución significativa de su dieta, estableciéndose además que no percibirá el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo).
La medida surge a partir de la modificación del artículo 17 del Reglamento Interno del Concejo Municipal, que habilita a los concejales de Rafaela a optar entre mantener la fórmula salarial vigente (equivalente a un sueldo de bolsillo aproximado de $3.947.940) o percibir una dieta mensual compensatoria equivalente a un RIPTE, que a valores actuales representa, con los descuentos de ley, un sueldo neto de $1.197.388, siendo este último importe el que pasará a percibir Mársico a partir de enero de este año.
Este última se actualiza únicamente en los meses de enero y julio de cada año, y no en función de la paritaria municipal. En términos reales, ello representa una reducción significativa de su sueldo.
“Es una decisión personal, coherente con lo que siempre defendí: un Estado austero y una política que no puede estar desconectada de la realidad cotidiana de los vecinos”, afirmó Mársico.
Desde el PDP también destacaron la decisión del edil. "Esta medida se inscribe en una línea de conducta sostenida por el concejal a lo largo de su trayectoria, vinculada al cuidado del gasto público y a una concepción responsable de la función pública", señalaron desde el Comité partidario. En este sentido, recordaron que "años atrás resolvió no percibir el reintegro de un porcentaje del Impuesto a las Ganancias dispuesto por el Departamento Ejecutivo Municipal para funcionarios y concejales (medida que posteriormente fue derogada) y, en 2018, respaldó públicamente la iniciativa del bloque Cambiemos que propuso el congelamiento del sueldo para funcionarios del Departamento Ejecutivo y concejales por un período de seis meses, lo cual se concretó".
El cambio en el Reglamento Interno tuvo como punto de partida un proyecto impulsado por los concejales de La Libertad Avanza (LLA), Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra, quienes apenas asumieron la banca buscaron cumplir una promesa lanzada en tiempos de la campaña electoral. Así, presentaron una propuesta para que la dieta por la labor legislativa sea el equivalente a dos RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), un indicador salarial de naturaleza previsional elaborado por la Subsecretaria de Seguridad Social de la Nación que ronda en la actualidad 1,6 millón de pesos.
En lo que fue una contraofensiva en el recinto, el oficialismo de Unidos y la oposición peronista acordaron modificar el Reglamento manteniendo por un lado la opción de percibir la dieta sin cambios y por otro generar una alternativa para que sea de un RIPTE, en lugar de dos como pretendía el bloque de LLA.
Si bien ninguno de los diez concejales se había inclinado por la opción de cobrar la dieta menor, Dellasanta y Zafra mantenían la iniciativa política en este debate al anunciar la donación de la mitad del sueldo que recibieron por trabajar 20 días de diciembre, que fue algo más de $ 3 millones. De hecho, Zafra concretó el sorteo de alrededor de $ 1,5 millón entre establecimientos educativos de nivel inicial, especial y primario, con la Escuela Mitre como favorecida. Dellasanta postergó hasta la próxima semana un mecanismo similar aunque el sorteo no será entre instituciones sino entre vecinos de Rafaela que completen un formulario digital.
Ahora Mársico redobló la apuesta y dejó la estrategia libertaria que pretendió ser benéfica reducida a un hecho de marketing político.
La determinación comenzará a impactar en el sueldo correspondiente al mes de enero del corriente año, lo que permitirá al área contable realizar los ajustes necesarios para su correcta implementación.