En el marco del paro general de 24 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) a nivel nacional, la regional Rafaela brindó este jueves por la mañana una conferencia de prensa para ratificar su adhesión a la medida de fuerza y convocar a la comunidad a plegarse en rechazo al proyecto de ley de “modernización laboral” que tratado de ayer a la tarde en la Cámara de Diputados de la Nación, luego de haber obtenido media sanción en el Senado.
El encuentro con los medios estuvo encabezado por Marcelo Lombardo (SOIVA), Darío Cocco (SEOM), Domingo Possetto (ATILRA) y Sebastián Beccaría (Luz y Fuerza), quienes expusieron los fundamentos de la protesta y trazaron un diagnóstico crítico sobre la situación económica y laboral que atraviesa el país, a la vez que evaluaron el nivel de acatamiento al paro en Rafaela.
Tras agradecer la presencia de la prensa “a pesar de las inclemencias del tiempo”, Lombardo explicó que la CGT Rafaela adhirió a la convocatoria nacional mientras que Beccaria dio lectura a un documento consensuado por la conducción regional, que sintetiza “las múltiples razones” que fundamentan la medida.
El texto sostiene que la decisión “no es improvisada ni caprichosa”, sino “profundamente meditada”, adoptada frente a “un escenario social y económico que golpea con dureza a los trabajadores y trabajadoras”.
Según el documento entregado a los medios, el proyecto de ley denominado de Modernización laboral “no representa una mejora para el mundo del trabajo” sino que, por el contrario, “profundiza la precarización, debilita derechos individuales y colectivos consagrados por la Constitución Nacional y consolida una transferencia de recursos desde los sectores que viven de su salario hacia los sectores más concentrados de la economía”.
Los dirigentes advirtieron además que en los últimos dos años se registró “una pérdida significativa de puestos de trabajo tanto en el sector privado como en el público”, acompañada por una caída del consumo y un deterioro del entramado productivo. “La industria nacional se debilita, el empleo se retrae y la incertidumbre crece en miles de hogares argentinos”.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la disputa conceptual en torno al término “modernización”. “No nos oponemos a debatir el futuro del trabajo. No nos negamos a discutir modernización”, aclararon. Sin embargo, remarcaron que “la verdadera modernización no puede significar retroceso en derechos”.
“Modernizar no es quitar protección, no es debilitar la negociación colectiva, no es individualizar el conflicto laboral para dejar al trabajador solo frente al poder económico”, subrayaron. Para la CGT, modernizar implica “invertir en producción, en tecnología, en capacitación; fortalecer el trabajo registrado y generar condiciones para el desarrollo con inclusión y justicia social”.
En esa línea, recordaron que “cada derecho conquistado fue producto de la organización y la lucha colectiva. Nada fue un regalo” y señalaron que no pueden permanecer indiferentes cuando esos derechos “están en riesgo”.
El documento también definió el paro como “una medida de protesta, pero también un llamado a la reflexión” y “una señal institucional clara al Congreso de la Nación”, al considerar que reformas de esta magnitud no deberían aprobarse “sin diálogo real, sin consenso social y sin evaluar sus consecuencias profundas”.
Nivel de adhesión en Rafaela
Consultado sobre el acatamiento en la ciudad, Lombardo señaló que durante la mañana estaban “recabando información de manera permanente” y que el panorama era dispar según el sector.
“Hay situaciones visibles. Hay sectores que han tenido un alto acatamiento y otros que han tenido acatamientos más chicos”, explicó. En el caso del empleo público municipal, indicó que hubo “adhesión total con asistencia al puesto de trabajo pero sin prestación de servicios”, modalidad adoptada por el SEOM.
En sectores industriales, como la actividad láctea representada por ATILRA y el gremio de la carne, la medida se llevó adelante “garantizando de alguna manera la no pérdida de la materia prima”, lo que —según destacaron— demuestra “responsabilidad” al momento de ejercer el derecho a huelga.
No obstante, Lombardo aclaró que la CGT no mide la legitimidad de la medida “a partir de la masividad inicial”, sino “en base a la responsabilidad y a la representatividad que tenemos en la defensa de los derechos que se puedan ver afectados”.
También hizo referencia a las dificultades que enfrentan muchos trabajadores para adherir activamente: “Muchas veces no tienen la libertad para poder expresarse como desearían, a veces por temor, a veces por presión o por la propia dificultad económica que atraviesan”. En ese sentido, afirmó que varios dirigentes recibieron mensajes de apoyo de afiliados que, pese a coincidir con el reclamo, no pudieron sumarse al paro.
Desde la otra vereda, el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región compartió datos que dan cuenta de un muy bajo nivel de adhesión al paro de la CGT tanto en el comercio como en la industria. En tal sentido, de un total de 50 empresas industriales consultadas, 47 informaron que desarrollaban sus actividades con normalidad en tanto que solo 3 admitieron que sufrieron inconvenientes debido a la ausencia de algunos de sus trabajadores.
Asimismo, la gremial empresaria indicó que el comercio abrió sus puertas normalmente. En el ámbito de Paseo del Centro, los 28 locales comerciales que respondieron la consulta indicaron que cumplían sus tareas con normalidad. Y desde Paseo Yrigoyen, todos los comercios (17) señalaron que estaban trabajando como un día cualquiera. Una situación similar se daba en Paseo Roca.
El paro se sintió especialmente en el sector público de todos los niveles del Estado, aunque con matices. Por caso, en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) de calle Necochea la actividad fue normal, con la asistencia de todo el personal.
Salarios, consumo y crisis sectorial
Durante la conferencia de la CGT se trazó un panorama crítico sobre la situación salarial. Lombardo sostuvo que “más del 80% de la población tiene salarios menores a un millón de pesos” y que, pese a la desaceleración inflacionaria, los gastos habituales “siguen en aumento”, generando altos niveles de endeudamiento.
La caída del poder adquisitivo —señalaron— impacta en el consumo, el comercio y la producción, configurando “una espiral negativa” que afecta transversalmente a todas las actividades.
En el plano sectorial, Lombardo mencionó la situación de la industria del vestido, con pérdida de puestos y cierre de empresas a nivel nacional, aunque destacó que en Rafaela algunas firmas cuentan con mayor respaldo para atravesar la coyuntura. También aludió a las dificultades en la industria láctea regional y a la problemática del empleo público, golpeado por la pérdida de poder adquisitivo.
Respecto del vínculo con el sector empresario, explicó que las negociaciones se canalizan por rama a través de federaciones y cámaras. En el caso del sector textil, afirmó que la cámara nacional “no encuentra en esta reforma laboral una solución a sus dificultades”, ya que el problema principal radica en la competencia con productos importados y la apertura comercial.
Pedido a los legisladores
Ante la inminente votación en Diputados, los dirigentes indicaron que intentaron mantener contacto con legisladores, incluidos representantes santafesinos. “En algunos casos hubo eco favorable y en otros actitudes evasivas”, señaló Lombardo.
Cuestionó además la liviandad con la que —a su entender— se está tratando la norma. Como ejemplo mencionó el artículo referido a la licencia por enfermedad, que generó controversia pública. “Decir que ‘se nos pasó’ o ‘fue un error’ pone de manifiesto que se vota a libro cerrado, que ni siquiera han leído la ley”, sostuvo, y advirtió que algunos legisladores parecen orientar su voto por posicionamientos ideológicos o partidarios más que por un análisis profundo de las consecuencias.
“Nunca renunciar a la lucha”
Finalmente, consultados sobre cómo continuarán las medidas en caso de que el proyecto sea aprobado, los referentes sindicales anticiparon que evaluarán los pasos a seguir. “Si alguno piensa que a partir de una ley que se va a votar a espaldas del pueblo trabajador termina la lucha, se equivoca”, afirmó Lombardo.
“Vamos a recalibrar en base a las herramientas que nos queden, pero nunca renunciar a la lucha”, agregó, al considerar que la reforma podría generar consecuencias profundas para la organización del trabajo y la vida cotidiana de los trabajadores.
La conferencia concluyó con un llamado a la comunidad rafaelina a acompañar la medida de fuerza y a reflexionar sobre el alcance de la reforma en debate. “Defender el trabajo es defender la dignidad”, señalaron en el documento, reafirmando que la CGT asume esta instancia “con firmeza y unidad”.