En un clima de profundo hermetismo y con la conmoción aún latente en toda la comunidad, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, visitó este viernes la ciudad de San Cristóbal, donde mantuvo un encuentro íntimo con los padres de Ian Cabrera, el adolescente de 13 años asesinado días atrás en la Escuela Normal N° 40 “Mariano Moreno”.
La llegada del mandatario se produjo sin anuncio previo ni presencia de la prensa. En la vivienda de la familia Cabrera, Pullaro compartió un momento de recogimiento con los padres del joven, marcado por el dolor, los abrazos y las lágrimas, en lo que fue el primer contacto directo tras el trágico episodio que conmocionó a la región.
Posteriormente, el gobernador también tomó contacto con Fabio Barreto, el portero del establecimiento educativo que logró reducir al agresor en medio de la dramática secuencia. Pullaro lo felicitó personalmente por su accionar, considerado clave para evitar consecuencias aún mayores.
Ya en el plano institucional, el mandatario encabezó una reunión en la sede de la Regional de Educación junto al ministro de Educación, José Goity; la secretaria de Gestión Territorial; y el senador provincial, Felipe Michlig. Del encuentro participaron además el delegado regional Maximiliano Rodríguez, equipos directivos de la escuela y un familiar del otro alumno que resultó herido.
Durante la reunión se analizaron los pasos a seguir en el corto plazo, especialmente en lo referido al retorno a las aulas en la Escuela Mariano Moreno. También se abordó la implementación de dispositivos de acompañamiento con equipos interdisciplinarios que trabajarán en la contención de estudiantes, docentes y familias afectadas por el hecho.
En paralelo, la causa judicial avanzó este viernes con la audiencia de atribución de cargos. Allí se determinó que el presunto autor del crimen, un adolescente de 15 años identificado como Gino C., es no punible en el marco de la legislación vigente, por lo que no podrá ser sometido a proceso penal ni recibir una medida privativa de la libertad.
La investigación, a cargo de los fiscales del Ministerio Público de la Acusación, continúa en curso y fue calificada como “compleja”. Según se indicó, el hecho habría tenido cierto grado de planificación y está atravesado por vínculos y relaciones que aún son materia de análisis.
Si bien no se pueden adoptar medidas punitivas por la edad del acusado, el menor permanece alojado en un instituto de seguridad en la ciudad de Santa Fe, donde es evaluado por un equipo interdisciplinario. Su situación futura podría derivar en la aplicación de medidas de carácter curativo.
El caso, caratulado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, sigue generando fuerte impacto social y reabre el debate sobre los alcances del régimen penal juvenil vigente en el país.
Mientras tanto, en San Cristóbal, el dolor persiste y la comunidad educativa comienza a transitar un proceso complejo, en el que el acompañamiento del Estado aparece como un factor clave para intentar recomponer, en parte, el tejido social golpeado por la tragedia.