La negociación salarial entre la Municipalidad de Rafaela y el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM) ingresó en un punto muerto luego de que el cuerpo de delegados rechazara la propuesta presentada por el Ejecutivo local, al considerarla “insuficiente frente a la situación actual”. El escenario abre la puerta a un posible paro de actividades en caso de no surgir una oferta superadora de la gestión del intendente, Leonardo Viotti, en los próximos días.
La decisión fue adoptada este viernes durante una reunión de delegados y delegadas, en la que se puso en consideración el ofrecimiento oficial. Tras el análisis, la representación sindical resolvió no aceptar la propuesta y volver a convocarse la semana próxima para evaluar el contexto y definir los pasos a seguir.
Según se informó, la oferta del Ejecutivo consistía en un incremento escalonado del 3% para diciembre, 2,6% en enero y 2,1% en febrero, sin contemplar aumentos mínimos garantizados. Ese punto fue uno de los aspectos que generó mayor disconformidad puertas adentro del gremio, en un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre inflacionaria.
Desde el SEOM sostienen que la propuesta no logra recomponer el deterioro salarial acumulado y remarcan la necesidad de una mejora que impacte de manera más equitativa en las categorías más bajas. Si bien por el momento no se anunció una medida concreta, la posibilidad de un paro comienza a tomar forma como herramienta de presión en caso de que la negociación no avance.
Del lado del Ejecutivo municipal, la oferta se enmarca en las restricciones presupuestarias y en la necesidad de sostener el equilibrio de las cuentas públicas, un argumento que viene repitiéndose en distintas mesas paritarias del ámbito provincial y local.
El próximo encuentro del cuerpo de delegados será clave para determinar si el conflicto escala hacia medidas gremiales o si se abre una nueva instancia de diálogo que permita destrabar la negociación. Mientras tanto, la paritaria municipal suma tensión y mantiene en vilo el normal funcionamiento de los servicios públicos en la ciudad.