La aprobación de la nueva ordenanza que regula el transporte privado de pasajeros en Rafaela, que fue aprobada por el Concejo Municipal en la sesión del último jueves, marca un cambio profundo en el funcionamiento de remises y aplicaciones de viajes en la ciudad. La normativa habilita formalmente la operatoria de plataformas digitales y redefine gran parte de las reglas que históricamente regían para el sector, bajo un esquema que apuesta por una regulación más flexible, digital y abierta a la competencia.
Uno de los puntos más relevantes es que quedan autorizadas las plataformas tecnológicas de intermediación como Uber, DiDi y Cabify, además de cualquier otra aplicación similar que pudiera surgir en el futuro. De esta manera, Rafaela se suma a otras ciudades del país que avanzaron en la legalización de este tipo de servicios.
La ordenanza crea además un Registro Municipal Digital de Prestadores del Servicio de Transporte Privado de Pasajeros, en el que deberán inscribirse tanto los choferes de remises como los conductores de aplicaciones. La registración será gratuita, digital y declarativa, con el objetivo de simplificar los trámites y facilitar la formalización de la actividad.
Entre los requisitos para los vehículos se establece que deberán tener cuatro puertas o más, contar con Revisión Técnica Obligatoria vigente y seguro para terceros transportados. En cuanto a la antigüedad, los remises que trabajen a través de agencias podrán tener hasta 20 años, mientras que en el caso de las aplicaciones se respetará el límite que determine cada plataforma. Además, ya no habrá exigencias vinculadas al color, modelo o tipo de unidad.
Para los conductores, se exigirá DNI, licencia de conducir B.1 o superior, certificado de antecedentes penales y autorización para manejar el vehículo en caso de no ser propietarios. También se implementará la obligatoriedad de alcoholemia cero para todos los choferes, independientemente de la categoría de licencia.
Uno de los cambios más significativos para el sistema de remises es que podrán levantar pasajeros en la vía pública sin restricciones de zonas ni horarios. Hasta ahora, gran parte de la operatoria estaba limitada a viajes solicitados mediante agencia o comunicación previa. Con la nueva normativa, los vehículos habilitados podrán captar pasajeros directamente en la calle, algo que desde el sector consideran una ampliación importante de posibilidades laborales.
La ordenanza también elimina la regulación municipal de tarifas. Desde ahora, los precios serán libres y podrán ser acordados entre pasajero y conductor o definidos por la aplicación o la agencia, según corresponda.
Otro aspecto destacado es la digitalización del sistema de control. Los conductores tendrán certificados digitales con código QR y gran parte de la documentación podrá exhibirse desde el celular. En el caso de los remises tradicionales, deberán mantener obleas identificatorias visibles en parabrisas y luneta.
Desde el punto de vista de los trabajadores, la nueva regulación abre la posibilidad de incorporarse al mercado con menos trabas administrativas y menores costos de habilitación. Para los usuarios, en tanto, se apunta a ampliar la oferta de transporte disponible, generar mayor competencia y facilitar el acceso a distintas opciones de movilidad dentro de la ciudad.
La normativa también prevé un régimen especial para revisar multas aplicadas anteriormente a conductores de plataformas digitales, contemplando incluso compensaciones para quienes hayan abonado sanciones bajo el esquema anterior.
Con este nuevo marco regulatorio, el Concejo Municipal avanzó hacia un sistema que busca integrar remises y aplicaciones bajo reglas comunes, con foco en la seguridad, la registración y la libertad de elección tanto para trabajadores como para pasajeros.