El anuncio de la baja en los derechos de exportación (DEX) para el trigo y la cebada representa un "alivio a los márgenes agrícolas", ante el encarecimiento de los insumos y la logística, según destacó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El reporte sostuvo que la decisión gubernamental, que baja la alícuota del 7,5% al 5,5% a partir de junio, apuntala “decisiones de siembra e inversión de cara a la nueva campaña” y calculó que el impacto fiscal de la medida para el ciclo en curso sería de US$29 millones.
La medida llega en un contexto internacional complejo, marcado por un fuerte incremento en los costos de producción. Al respecto, la BCR remarcó que la suba en combustibles y fertilizantes por la guerra en Medio Oriente llevó “la relación urea/trigo al valor más alto de la historia”, lo que había “puesto en jaque la intención de siembra y las previsiones de inversión en paquetes tecnológicos”.
Para dimensionar el impacto, los fertilizantes y los fletes explican hoy el 54% de los costos totales de producción del trigo. Bajo el esquema anterior, el margen neto para un campo alquilado arrojaba una pérdida estimada de 103 US$/ha, mientras que en campo propio el margen apenas alcanzaba los 94 US$/ha.
Cuando la medida esté en marcha, el estudio espera una mejora directa en la capacidad de pago de la exportación (FAS teórico) de entre 4,8 y 4,9 dólares por tonelada. Esto representa un incremento de entre el 2,2% y 2,3% en la capacidad de pago para las posiciones de descarga próxima y de la nueva cosecha, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
COSTO FISCAL Y PROYECCIONES DE SIEMBRA
A pesar de la reducción impositiva, el informe proyecta que el impacto en las arcas del Estado para el ciclo en curso será “relativamente acotado”, ya que “una buena proporción del total de exportaciones estimadas para la campaña en ambos cultivos ya ha sido vendida al exterior”.
De esta manera, calculó que “el costo fiscal para el trigo asciende a US$26,2 millones, mientras que para la cebada totaliza US$3,3 millones” y planteó que el costo podría ser aún menor si la rebaja incentiva un mayor volumen de ventas externas, estimando que “sería de apenas US$12,7 millones para el cereal de invierno”.
Para la campaña 2026/27, la BCR estima que el costo fiscal total de la medida rondaría los US$78 millones, asegurando que “podría ser compensado por el aumento en la producción y el comercio externo de cara a la campaña fina”.
EL FACTOR CLIMATICO: EL NIÑO EN EL HORIZONTE
Al panorama económico se le suma el factor climático. Según las últimas actualizaciones, existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno de "El Niño" se mantenga hasta el próximo verano.
Si bien esto suele asociarse con lluvias por encima de lo normal en la región productora argentina, lo cual favorece el rendimiento de los granos, el informe indicó que “su impacto tiende a ser relativamente mayor sobre la cosecha gruesa que sobre la fina, y será positivo en tanto no ocurran excesos hídricos que pongan en jaque la producción o la logística”.
"AYUDA A QUE EL SECTOR TENGA RENTABILIDAD"
Mientras tanto, Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), se refirió al anuncio sobre la baja de retenciones por parte del Gobierno Nacional y afirmó que esa decisión “ayuda a que el sector tenga rentabilidad”.
Asimismo, y en declaraciones a Radio Rivadavia, señaló que el diálogo con la gestión de Javier Milei es "bueno", como también lo con muchas de las provincias, y manifestó que en el próximo evento agropecuario que se realice en La Rural, el Presidente de la Nación "será bien recibido".
"Como mensaje no deja de ser positivo. Este es un Gobierno que está bajando las retenciones, a pesar de que no sea al ritmo que quizás todos pretendemos. Los costos de producción de nuestro país son muy altos, entonces, bajar retenciones, como cualquier otro impuesto, ayuda a que el sector tenga rentabilidad. Y será un trabajo de las entidades ver si podemos lograr que ese porcentaje sea mayor", expresó Castagnani.
Por otra parte, remarcó que la cosecha de trigo de este año "fue histórica" y "va a marcar un récord", por eso, considera relevante "ir sacando este impuesto tan distorsivo": "El mismo Presidente ha dicho que no tiene sentido de ser y que perjudica tanto al sector y a la economía en general", añadió.
"Nuestro sector es muy federal, hace un derrame en todas las provincias, en todas las localidades. En este momento, estoy viajando para Capital y ya hay muchos tractores sembrando trigo. El campo no para y si le marcamos rumbos claros, seguramente, que el sector responderá de forma inmediata", señaló el titular de CRA.
Paralelmente, destacó que hubo una liquidación inicial "muy fuerte" y que cuando los productores agropecuarios pueden ver "un panorama claro por delante" en el país "invierten y compran tecnología" para sus campos.
Para finalizar, planteó que la función que tienen desde la Confederación es trasladar las problemáticas y necesidades del productor a los distintos gobiernos y remarcaron que con respecto a esta gestión "son consultados" muchas veces e invitados a reuniones donde tienen la oportunidad, a través de la Secretaría de Agricultura, "de expresar su mirada".
"No siempre logramos el propósito que llevamos, pero siempre se trata de llegar a un consenso. Tenemos funciones diferentes y creo que mientras exista el diálogo siempre hay una una ventana abierta", finalizó.