La tragedia ocurrida recientemente en Nepal, donde el colapso de un lago glaciar provocó una devastadora inundación, volvió a poner el foco sobre un riesgo que especialistas argentinos siguen desde hace años: la posibilidad de un aluvión glaciar que afecte a El Chaltén, en Santa Cruz.
Investigadores del Conicet y de la Universidad de Buenos Aires alertaron que la Laguna Torre, ubicada a unos 10 kilómetros de la localidad turística, presenta condiciones que justifican reforzar el monitoreo y acelerar la elaboración de protocolos de emergencia.
Según los estudios, una eventual ruptura de la barrera natural que contiene el lago podría generar una crecida repentina por el valle del río Fitz Roy y alcanzar el pueblo en menos de una hora.
EL RIESGO QUE PREOCUPA A LOS CIENTIFICOS
Los especialistas explican que la principal amenaza se encuentra en una ladera inestable del cerro Solo, que desde hace años muestra signos de desplazamiento.
La preocupación es que una gran masa de rocas y sedimentos se desprenda y caiga sobre la Laguna Torre. Ese impacto podría generar una ola interna capaz de superar o romper la morena natural que contiene el agua acumulada.
De ocurrir ese escenario, se produciría un fenómeno conocido como GLOF (Glacial Lake Outburst Flood), una inundación repentina generada por el desborde abrupto de un lago glaciar.
MENOS DE UNA HORA PARA REACCIONAR
Uno de los aspectos que más inquieta a los especialistas es el escaso margen de tiempo disponible para responder.
Las simulaciones realizadas indican que el flujo de agua, barro, rocas y troncos tardaría entre 45 minutos y una hora en llegar desde la Laguna Torre hasta El Chaltén.
Ese lapso obliga a contar con sistemas de alerta temprana y protocolos de evacuación claramente establecidos.
La situación cobra mayor relevancia porque la localidad recibe miles de turistas cada temporada y gran parte de ellos se encuentra diariamente en senderos, campamentos y zonas cercanas a los cursos de agua.
EL RECLAMO DE UN PROTOCOLO URGENTE
Frente a este panorama, el Concejo Deliberante de El Chaltén solicitó la elaboración de un plan integral de contingencia y evacuación.
Los concejales reclaman que el municipio, la provincia y Parques Nacionales coordinen medidas para definir rutas de escape, sistemas de alarma y procedimientos claros de actuación.
La preocupación aumentó luego de que investigaciones recientes detectaran que una grieta existente en la ladera del cerro Solo mostró en el último año un desplazamiento similar al registrado durante los siete años anteriores combinados.
LOS CUATRO PILARES DE LA PREVENCION
Los investigadores sostienen que la preparación debe apoyarse en cuatro ejes fundamentales:
- Monitoreo permanente del lago y de las laderas con sensores especializados.
- Instalación de cámaras que permitan observar cambios en tiempo real.
- Definición de roles y protocolos de respuesta para organismos públicos y servicios esenciales.
- Campañas de información para que vecinos y turistas conozcan rutas de evacuación y zonas seguras.
Actualmente, parte del seguimiento se realiza mediante imágenes satelitales cada tres o cuatro días, un sistema que resulta insuficiente para detectar eventos repentinos.
ANTECEDENTES EN LA PATAGONIA
Aunque nunca ocurrió un episodio de magnitud comparable al de Nepal, los investigadores recuerdan que la región registra antecedentes de inundaciones repentinas vinculadas a lagos glaciares.
Un estudio reciente identificó al menos cinco eventos históricos de estas características en la cuenca del río Blanco, dentro del área del Parque Nacional Los Glaciares.
Para los especialistas, estos antecedentes demuestran que el fenómeno no es una posibilidad teórica, sino un riesgo real que debe incorporarse a la planificación territorial y a los sistemas de protección civil.
Mientras avanzan proyectos para instalar sensores y sistemas de alerta temprana, científicos y autoridades locales coinciden en un punto: el evento puede no ocurrir mañana ni el próximo año, pero si sucede, la diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia dependerá de la capacidad de actuar en menos de una hora.