Un bebé de un año murió ahogado tras haber caído a la pileta de su casa, en un lamentable episodio registrado en un inmueble ubicado en la calle Sueta al 4100, en la localidad mendocina de San Rafael.
Al respecto se supo que el niño salió por sus propios medios al patio y se acercó a la piscina donde cayó y finalmente perdió la vida.
Al percatarse de la falta del pequeño a su lado, su madre salió desesperada y se arrojó a la pileta para rescatarlo.
Sus gritos alertaron a los vecinos por lo que uno acudió y en su vehículo trasladó a la mujer y el menor hasta el Hospital Schestakow. mientras la madre intentaba practicarle maniobras de reanimación.
Lamentablemente en el centro médico se comprobó que nada podía hacerse para revertir el trágico desenlace.