Exequiel Bravo fue alojado en una cárcel de la ciudad de Santa Fe, al ser investigado por un ataque a tiros contra un policía.
La decisión fue ordenada por el juez de la causa tras una audiencia en donde Bravo fue imputado por tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego.
El hecho sucedió cuando agentes del Comando Radioeléctrico e Infantería realizaban un control en Roque Saenz Peña al 1200, y fueron rechazados por un grupo de personas.
En ese marco Mauro Nahuel Nuñez y Exequiel Bravo arrojaron piedras y distintos elementos, y en un momento habría sido Bravo quien efectuó dos disparos y un proyectil impactó en la zona izquierda del tórax de un uniformado.
El policía cayó al piso y manifestó sentir un fuerte dolor. Y cuando sus compañeros lo asistieron observaron que un proyectil había impactado en su chaleco antibala por lo que milagrosamente salvó su vida.
En el hospital José María Cullen se le diagnosticó un fuerte hematoma, en tanto Núñez y Bravo fueron puestos a disposición de la fiscal actuante.
A Nuñez le imputó haber cometido un atentado contra la autoridad por lo que recuperó la libertad, mientras que Bravo fue acusado de tentativa de homicidio que lo dejó en prisión preventiva.