Por Rubén A. Armando
** Un rafaelino detectó en su cuenta bancaria, varios consumos no reconocidos, lo que le generó una significativa pérdida de dinero.
El damnificado solicitó un detalle de movimientos operatorios, y constató una importante cantidad de compras -un total de dos decenas- que no había efectuado.
Al acceder al resumen de operaciones, se encontró con una seguidilla de compras que nunca realizó con su tarjeta de débito.
El monto de la estafa, se ubicó en poco más de 1.000.000 de pesos.
** En un inmueble ubicado en la calle J. Abele, posterior a acceder al interior a través de una ventana, fue sustraído un teléfono celular.
El segundo hecho tuvo lugar en una vivienda de calle J. Ferré, resultando autora una mujer que pidió un vaso con agua.
Seguidamente, ante una distracción de la vecina que accedió a la solicitud, tomó el teléfono celular y poco después se alejó rápidamente.
Fue entonces cuando la víctima, se percató de que le había robado dicho elemento.