Se llamaba Jésica Coria, tenía 44 años de edad, era docente, y murió por las graves lesiones ocasionadas por el estallido del calefón, cuando iba a bañarse.
La mujer sufrió lesiones en el 60 por ciento del cuerpo, y la familia apunta contra el dueño del complejo por la fuga de gas.
Sucedió en la bonaerense población de Virreyes, en San Fernando, donde Jésica convivía con dos de sus tres hijos.
Familiares manifestaron que hubo olor a gas durante varios días, y que Jésica se lo comentó al propietario del lugar.
La vivienda está situada en Málaga al 2400, a pocas cuadras de la avenida Avellaneda, en el norte del conurbano bonaerense. (R.A.A.)
Comentarios