En el marco del proceso de quiebra de la ex Inmobiliaria Spaggiari, este martes se concretó el remate judicial de los bienes muebles que integraban el patrimonio de la firma, una instancia destinada a obtener fondos para afrontar el pasivo con los acreedores de la empresa.
La subasta estuvo a cargo del martillero público Enrique R. Reutemann y se desarrolló desde las 10 de la mañana. Entre los bienes ofrecidos figuraban muebles de oficina de primera calidad, computadoras, televisores, sistemas de alarma, equipos de aire acondicionado, calefactores, mobiliario de cocina y baño, mesas de trabajo y de directorio, sillones operativos y ejecutivos, armarios, cajoneras, bibliografía jurídica, un trípode para mediciones de agrimensura y una camioneta Volkswagen Saveiro 1.6 cabina simple, dominio AC642LJ.
El remate representa un nuevo paso dentro del expediente concursal que se abrió luego del colapso financiero de la empresa, que durante años fue una de las inmobiliarias de mayor presencia en Rafaela y la región.
Del concurso a la investigación penal
La crisis de la firma estalló a mediados de 2022, cuando numerosos inversores comenzaron a denunciar el incumplimiento en la devolución de capitales y el pago de intereses correspondientes a distintos negocios inmobiliarios y financieros que la empresa ofrecía.
Con el avance de las denuncias, la situación dejó de ser únicamente comercial para ingresar de lleno en el ámbito penal. La investigación, encabezada por el fiscal Guillermo Loyola, concluyó que detrás del funcionamiento de la empresa existía una estructura organizada que habría captado fondos de particulares mediante maniobras fraudulentas.
De acuerdo con el requerimiento de acusación presentado por el Ministerio Público de la Acusación, la causa comprende 558 hechos de estafa, con un perjuicio económico estimado en 235 millones de pesos, 9 millones de dólares y 11.000 euros, cifras que convierten al expediente en uno de los mayores procesos por delitos económicos registrados en la provincia de Santa Fe.
La investigación sostiene que las maniobras se habrían desarrollado bajo la figura de una asociación ilícita dedicada a captar inversiones que luego no podían ser restituidas, afectando a cientos de personas.
Los principales acusados
En la actualidad, los hermanos Matías y Fernando Spaggiari permanecen detenidos en la Unidad Penitenciaria de Coronda, mientras continúa el proceso judicial. En tanto, su madre cumple prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario.
La causa penal ya atravesó la audiencia preliminar ante el juez de Cámara Sergio Alvira y se encuentra en la etapa definitoria previa al eventual juicio oral.
En paralelo, el proceso de quiebra sigue su curso en el fuero civil y comercial. La liquidación de los bienes de la empresa busca recuperar parte del patrimonio disponible para atender los créditos verificados, aunque desde el inicio del expediente quedó claro que el activo existente resulta insuficiente frente a la magnitud del pasivo reclamado por los damnificados.
La subasta realizada este martes constituye, así, una nueva etapa en el cierre patrimonial de una empresa cuya caída no sólo dejó importantes pérdidas económicas, sino que también derivó en una compleja investigación judicial que aún espera su resolución definitiva.