Un fotógrafo profesional experimentó el robo de sus principales herramientas de trabajo. Fue violentado su automóvil y se sustrajo una mochila que contenía un equipo fotográfico de alta gama, valuado en una abultada suma de dinero.
La víctima había asistido en la santiagueña ciudad de Frías a cubrir un evento deportivo, y al regresar se dirigió al barrio Islas Malvinas de la capital provincial para asistir a una fiesta en casa de un amigo.
Dejó el vehículo estacionado en inmediaciones, y más tarde al regresar para volver a su hogar constató que había sido víctima de un delito.
Entre lo robado mencionó una cámara profesional y un lente zoom, piezas clave y de alto costo para el desarrollo de su actividad.
Comentarios