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Región Domingo 17 de Mayo de 2026

La Inmigración en la pampa gringa

La marea inmigratoria que desembarcó en la “pampa gringa argentina” (Santa Fe y Córdoba, en términos generales) provenía del Piamonte, una de las veinte regiones que conforman la República Italiana.

Agrandar imagen Scaudaletto, artefacto que se utilizaba para calentar la cama.
Scaudaletto, artefacto que se utilizaba para calentar la cama. Crédito: dreamstime

Por José “Pepe” Marquínez

Los migrantes que llegaron de la región noroccidental de la península itálica hacia fines del siglo XIX, a los que se conocía como “piamonteses” o “piemonteses”, acarrearon consigo sus hábitos y sus bienes trayéndolos hacia el destino soñado.

La marea inmigratoria que desembarcó en la “pampa gringa argentina” (Santa Fe y Córdoba, en términos generales) provenía del Piamonte, una de las veinte regiones que conforman la República Italiana. Y aquí siguieron con las costumbres de su añorada tierra abandonada.

Y trajeron todo lo que pudieron: tangibles e intangibles. Esta calificación corresponde a elementos propios de los migrantes en general: herramientas, instrumentos musicales (1), parte del ajuar, baúles (2), artefactos (3) y enseres. Pero además llegaron con elementos intangibles, entre otros, su música, canciones, lengua, religión y hábitos (culinarios, de festejos y de respeto a los difuntos).

Otra de las costumbres que nos dejaron los piamonteses fue la de “las carneadas”, las que empezaron a desarrollarse como actividad artesanal y de riguroso rito amateur. Las mismas comenzaban dos meses antes con el engorde del cerdo. Se hacía hervir el maíz o semita y ese era el alimento que constituía la comida perfecta del animal. Se lo mantenía en una jaula de dos por dos metros a fin de que el porcino no se desplace y favorezca la gordura precoz.

La época del año en que se llevaba a cabo esta faena era el invierno, en Piamonte el clima es continental y por ende rígido, muy similar al nuestro. Se tomó ese ejemplo para llevar a cabo la actividad.

La tarea de la carneada era un proceso amical y familiar. Reunidos en el campo, familiares y allegados trabajaban durante dos días; esta tarea era ejecutada por cuatro o cinco hombres y algunas mujeres (dependiendo del tamaño del cerdo). Estas últimas preparaban las “morcillas” (elaboradas con sangre de cerdo, agregado de tocino y condimentada con cebolla de verdeo y especias), el “lever” (chorizo de hígado de cerdo); y hervían la grasa para el “chicharrón”. La tarea comenzaba muy temprano y habida cuenta del frio, corría en abundancia en el grupo masculino la ginebra, la caña y el famoso “Tres Plumas”.

Las especias que se le agregaban a la carne antes de embutirla eran: pimienta, nuez moscada, clavo de olor y pimentón hervido en vino. Además se producía chorizo del “cune” denominado también codeguín, el queso de chancho que se elaboraba con la cabeza del cerdo, chicharrón y el chorizo “del bueno” (era el chorizo seco que iba a la grasa y constituía “la joya de la abuela”). En casos de humedad se colgaba ese producto en una habitación cerrada con brasas.

Los tablones y caballetes utilizados en la tarea de desposte, molienda, condimentado y embutido eran de uso exclusivo a tal fin y se guardaban para el próximo año.

Las carneadas prácticamente se encuentran en extinción y los motivos que estriban esta circunstancia los constituyen su alto costo, los controles sanitarios y una “cuestión cultural” denominada “colesterol”.

Los piamonteses son conocidos por su enorme tenacidad y apego al trabajo por lo cual se hace necesario el consumo de significativas calorías, especialmente en los días similares a los del crudo invierno italiano.

1) Entre los instrumentos musicales que trajeron los italianos a nuestra zona sobresale el acordeón. Su fabricante Giovanni Anconetani (1872-1941) se destacó por sus numerosos viajes a Argentina para vender el instrumento. En 1912, decidió quedarse en el país para fundar su fábrica y usar su experiencia de músico y artesano. Más de un siglo después su apellido es sinónimo de los mejores instrumentos y del museo Anconetani del acordeón. Aun hoy los acordeones Anconetani siguen teniendo vigencia poniéndole música a muchas reuniones sociales.

2) Los baúles que junto con sus dueños cruzaban el mar para venir a América estaban reforzados con cintas de metal .En su interior se observaba una bandeja de madera de 12 cm de altura. Allí se ubicaban los papeles de familia y retratos.

3) El scaudaletto (calienta cama) era un aparato que servía para irradiar calor en las noches muy frías. Con brasas que se ponían en un recipiente similar a una olla, se calentaban las sábanas.

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