Por R3EDACCIÓN
SUNCHALES ( De nuestra Agencia).- El templo parroquial San Carlos Borromeo difundió la historia de la zona pastoral Virgen de Guadalupe, detalle que ofrecemos a continuación
Desde la zona Pastoral Virgen de Guadalupe nos comparten su historia. Los límites de la Zona Pastoral “Virgen de Guadalupe” son calle Crespo, Av. Yrigoyen y Güemes hacia el sur de la ciudad, abarcando también Villa Autódromo. La fiesta de la Zona es el 12 de diciembre, Día de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se realiza procesión y Misa, y desde hace unos años el cierre de la Misión Mariana. A ella nos encomendamos para poder llegar a cubrir las necesidades espirituales de esta gran Zona y hacer realidad el sueño de poder terminar las obras en el Salón Comunitario.
En los salones trabajan grupos de Catequesis de Comunión con Jesús, Confirmación de niños y adultos, Cáritas “El Carpintero” con su Apoyo Escolar, ministros de la Comunión, Liturgia/Sacristía y Consejo de Asuntos Económicos.
Un poco de historia...
Comenzaba la década del «60» y el Barrio 9 de Julio crecía entre calles de tierra y casas pequeñas. La pujanza de talleres y fábricas traía bienestar a las familias que se afincaban, en gran número, en terrenos vírgenes entre las calles J.V. González, Brasil, Av. Yrigoyen y Láinez, zona que por aquellos tiempos estaba un tanto alejada del centro de la joven ciudad de Sunchales. Hasta la década del ΄50 el actual «Barrio 9 de Julio» era un sector no urbanizado llamado Sector D’Antoni, pero a partir de entonces se sumó al área urbana con el nombre actual.
Sobre la calle que hoy es Presidente Frondizi funcionaba una incipiente vecinal presidida por Bartolo Perusia e integrada por Faustino Aponte, Orlando Bonessa, Abel Geninatti, Andrés Grosso, Ermete Hunsiquer, Roberto Keller, Atilio Tampanelli, Beningno Blanche, Carlos Iturre, Ítalo Mazza, Roberto Benitez, Ocaño, Elizalde, Cavallero, D´Antoni, entre otros. Esta comisión se ocupaba de los temas comunes.también recibían donaciones de ingredientes para tortas, que ellas mismas elaboraban en la casa de Alicia Cavallero y luego vendían, visitaban enfermos donde -además de acompañarlos- les cocinaban, y realizaban tareas de aseo.
La Catequesis estaba a cargo de madres, que acudían cada 15 días a la parroquia para recibir el material y luego lo traían al barrio para transmitírselo a los niños de Primera Comunión. Unos 40 niños divididos en grupos de 4 o 5 para cada mamá catequista. En los años 70 estaban acompañados por la Hemana María Elena. Para las Misas, las familias del barrio donaban las flores, y el Equipo de Liturgia (integrado por las Sras. Elizalde, Ocaño y Cavallero) preparaba lo necesario.
En 1977/78 comenzó a funcionar -en el salón- una sede del Jardín “San Carlos” (por la tarde). Las docentes fueron las Sras. Rosa de Timoni y Mirta de Unziquer. La comisión seguía reuniéndose en el salón, ocupándose de todo lo pastoral y vecinal, aunque actuaba como grupo de trabajo, sin la estructura orgánica propia de toda comisión.
Para finales de la década ΄70 se celebraban bautismos de los niños del barrio. Los cursillos prebautismales se hacían en la Parroquia, y la celebración del Sacramento en el barrio. En la placita se festejaba el “Día del Niño”, con chocolate, y se conmemoraban las fechas patrias. En 1980 se formaron dos grupos: el área vecinal que se ocuparía de los temas institucionales, que se separó y se trasladó a otro salón. Un segundo grupo que se ocuparía de lo netamente pastoral y del jardincito, quedando a cargo del salón comunitario y continuó funcionando en el mismo lugar, por las tardes, bajo la tutela de la Iglesia Parroquial.
Había un pequeño salón con un patio que durante los veranos funcionaba como pista de baile para los carnavales. La familia D´Antoni donó un terreno que se destinaría a la construcción de la placita. Fue denominada Plaza “9 de Julio”-hoy Plaza D’Antoni- y a comienzos de los 70 se instalaron en ella los juegos infantiles construídos por vecinos del barrio en un taller: Calesita, hamacas, tobogán y un sube y baja que fueron y son hasta el día de hoy, deleite para los niños del barrio.
En 1963 el Padre Marcos Tacca veía que aumentaban las necesidades pastorales, por lo que sugirió a la Comisión Vecinal la creación de un grupo de Catequesis para los niños. Comenzó a funcionar en el salón vecinal, mientras la comisión proyectaba la construcción de un nuevo salón más amplio que cubriría todas las necesidades.
A fines de 1970 se pudo adquirir el terreno de la esquina de Rotania y Ayacucho (hoy Frondizi), cuya escritura está depositada en el Obispado de Rafaela y una copia en el archivo parroquial.
Comenzó la construcción del salón comunitario con la ayuda de vecinos y el aporte de fondos recaudados en beneficios y ventas, y otros fondos aportados por ADVENIAT (organización alemana de ayuda al Tercer Mundo). Las paredes fueron levantadas por los vecinos. Para el techo se llamó a una persona especializada. A mediados de 1972 se trasladó al nuevo salón toda la actividad que hasta ahora se realizaba en la vecinal: lo pastoral y lo comunitario, abandonándose el otro salón frente a la placita. Nació así el Salón Comunitario “Nuestra Señora de Guadalupe”. El nombre surgió de una votación. En junio de 1972 el presbítero Idelso Re ofició la primera Misa en el nuevo salón.
Según cuentan, cuando llovía, el sacerdote llegaba con su auto hasta la calle Crespo, la última pavimentada, y desde allí continuaba a pie entre el barro.
Doña Irma cuenta que en la Capilla había un grupo de colaboradores que tenían asignadas varias tareas: trabajaban en Cáritas saliendo casa por casa donde los vecinos aportaban ropa y calzado.
En 1991 el grupo pastoral se inició con la estructura orgánica de comisión, aconsejado por el presbítero Walter Chiessa. Encaró la construcción de un aula, cocina y baño, donde pudiera funcionar el Jardín, ya separado del salón principal. El nuevo edificio se levantó sobre el terreno contiguo al salón sobre la calle Rotania, usando fondos que se habían recaudado en eventos organizados por la comisión pastoral. De esta manera, el Jardín “San Carlos” ya tenía edificio, con autoridades y docentes propios, siempre tutelado por el Obispado de Rafaela. A principios de los ΄90 se anexó al salón principal uno nuevo y un baño.
Luego, se formulan algunos comentarios al respecto, relacionados con el surgimiento y el funcionamiento del Jardín “San Carlos” en dicha Zona Pastoral.
Este momento finaliza con una reflexión del Padre Fernando, en el sentido de que -en este camino de la sinodalidad- es muy positivo que recordemos la historia de cada una de las Zonas Pastorales de la Parroquia, trayendo a la memoria a las personas y situaciones que marcaron el accionar de las mismas, continuando ahora con la labor pastoral de los actuales agentes y demás colaboradores que día a día se van sumando.