Por REDACCIÓN
Por Tessa Gervasini
CIUDAD DEL VATICANO, 14 (ACI PRENSA).-El exauditor general del Vaticano, Libero Milone, reveló detalles sobre el trabajo que supervisó en relación con las finanzas del Vaticano junto con el difunto Cardenal George Pell, incluyendo irregularidades financieras y sumas de dinero no contabilizadas.
“Necesitamos estar seguros, y lo digo como católico y como contador, de que estamos informados correctamente sobre el estado de las finanzas del Vaticano”, dijo Milone. “Porque si las finanzas del Vaticano son sólidas, significa que nuestra Iglesia continuará. Si las finanzas del Vaticano no son sólidas, va a tener problemas”.
Milone se sentó con el corresponsal de EWTN News, Colm Flynn, para una entrevista exclusiva sobre su caso contra el Vaticano, en el que alega despido injusto, pérdida de ingresos y daño reputacional. El caso ha sido desestimado, y él está presentando su apelación final.
Durante décadas, el Vaticano ha tenido dificultades con la transparencia y la rendición de cuentas en sus finanzas. Para abordar esto, el Papa Francisco nombró a Pell para encabezar la Secretaría para la Economía y nombró a Milone como el primer auditor general del Vaticano.
Antes de llegar al Vaticano, Milone fue un auditor financiero de primer nivel que pasó más de 30 años en Deloitte en Italia y en Estados Unidos, así como en varias otras firmas.
Su trabajo en el Vaticano era examinar los balances de la Iglesia y poner orden en sus operaciones financieras. Pero después de dos años, Milone renunció de forma repentina, lo cual él ha dicho que fue obligado a hacer tras descubrir irregularidades financieras.
Milone emprendió acciones legales alegando que el Cardenal Angelo Becciu lo presionó para que renunciara después de que comenzara a encontrar evidencia de fraude. El Vaticano desestimó su denuncia, argumentando que, incluso si Becciu sí forzó su renuncia, actuó a título personal, no como un funcionario de la Secretaría de Estado.
El Vaticano ha dicho que Milone “no ha mantenido su acuerdo de confidencialidad de los motivos de su dimisión”.
“Cuando me entregaron el decreto de los crímenes que cometí, el documento decía que tenían un documento... que probaba que habían llevado a cabo siete meses de investigación sobre mí e incluía todos los detalles de cualesquiera crímenes que yo hubiera cometido”, dijo Milone.
“Esto ocurrió en junio de 2017. Han pasado ocho años y algunos meses, y hemos pedido este documento muchas, muchas veces y nunca nos lo han entregado. Así que no tengo ningún elemento para saber de qué exactamente se me acusa”, dijo.
“Mi impresión es que nunca lo he visto porque quizá no incluye nada, porque si hubiera incluido algo real, me lo habrían confrontado”, dijo.
Milone apeló, pero la decisión fue confirmada. Ha presentado una apelación final.
El Vaticano no respondió a una consulta de EWTN News, lo que Milone dice que se debe a que “están muy avergonzados”.
“Están muy avergonzados por lo que dos individuos hicieron dentro del Vaticano desde un punto de vista institucional, y no tienen respuesta”, dijo. “Así que intentan eludir el asunto sin comentarlo, que es lo que ocurrió en el caso legal”.
Irregularidades financieras
Desde su destitución, Milone ha hablado con varios periodistas sobre el asunto y las irregularidades que descubrió. Habló con uno que estaba investigando un tema relacionado con los sistemas de pago de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA).
APSA “es el dicasterio principal del Vaticano, responsable de la gestión de sus activos”, dijo Milone. “Es como una tesorería, y también es una especie de institución bancaria, aunque no es un banco directo porque opera a través de bancos en otros países para llevar a cabo sus actividades financieras”.
“Cuando este periodista hizo su investigación y llegó con un análisis... se puso en contacto conmigo y me dijo que había descubierto que el sistema de pagos en APSA posiblemente podía realizar pagos perdiendo el rastro del receptor”, dijo Milone.
El problema era que alguien podía hacer una transferencia de dinero y luego cambiar la dirección hacia donde iba el dinero después de que hubiera salido de la cuenta, y eso no aparecería en los registros iniciales.
El periodista preguntó si era cierto. “Así que le dije al periodista: ‘Lo que usted descubrió es correcto, punto’. Así que sólo lo mencioné una vez, diciendo que había un problema con las cuestiones de pagos swift. Y confirmé la investigación. ¿Cómo no iba a confirmarlo? No podía mentir”.
“En mis dos años en el Vaticano, informé de 15 cuestiones a la autoridad contra el lavado de dinero AIF, y al promotor [de] justicia para que investigaran. Porque mis estatutos decían que si hay cuestiones que están en conflicto con la ley, hay que informarlas a estas autoridades”, dijo.
“AIF, 14 veces, me respondió que habíamos entendido mal y una vez no respondió. Y el promotor de justicia nunca respondió a ninguna de ellas. Entonces, ¿qué sentido tiene señalar cuestiones que deben investigarse si nadie las examina?”.
Milone también ha hablado de “una transferencia extraña” de 2,5 millones de euros enviados a un hospital para construir un pabellón. El dinero se envió, pero no hay pabellón.
“Examinamos toda la documentación, todas las transacciones, y encontramos que se habían pagado 2,5 millones a... el hospital a lo largo de un periodo de tiempo en transacciones iguales, 10 transacciones de 250.000, creo. Y entró en la cuenta bancaria. El pabellón no se había construido. Pero el dinero también salió de la cuenta bancaria” del hospital.
“Y eso se informó al promotor de justicia en el Vaticano”, dijo. “Yo sólo hice mi trabajo. Mi trabajo era revisar, informar y luego pasar a lo siguiente. Mi trabajo no era de naturaleza judicial”.
Próximos pasos con el Papa León
En una entrevista con Crux, el Papa León XIV dijo que las afirmaciones de una crisis financiera en el Vaticano han sido exageradas, señalando que la Santa Sede en realidad registró un superávit de 60 millones de euros en 2024.
Incluso dijo que no estaba “perdiendo el sueño” por el tema de las finanzas en el Vaticano. En respuesta, Milone dijo: “Me preocupaba mucho que el Papa no estuviera debidamente informado de la situación en el Vaticano porque había demasiados, permítame usar la palabra, esqueletos en los armarios que había que preservar. Y por lo tanto sería muy difícil entender los problemas en cuestión”.
“La situación financiera puede ser mejor de lo que él esperaba”, dijo Milone. “No sé qué ha pasado entre 2017, cuando me fui, y hoy, salvo por lo que leo en los periódicos. Pero también sé, como contador con experiencia, que algunas de las cuestiones allí habrían sido muy difíciles de eliminar en un periodo muy corto de tiempo”.
“Ahora, el hecho de que los estados financieros consolidados no se estén divulgando, para mí, es un indicio de que hay un problema”, dijo.
Milone dijo que le gustaría reunirse con el Papa León “para hacerle llegar mi punto de vista sobre algunos de los desafíos que enfrenta el Vaticano para avanzar y lograr una situación económica sólida”.
A medida que el caso de Milone avanza, si la siguiente apelación es rechazada, “eso sería técnicamente el final del camino en el Vaticano”, dijo.
“Soy una persona optimista. Creo que, en cualquier caso, si hay un sistema de justicia, el sistema de justicia tiene que seguirse adecuadamente. Y creo que, al final del día, si hay verdad en los documentos y los documentos se leen correctamente y se entienden correctamente, estaré del lado correcto de la decisión”, dijo Milone.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.