Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Sociales Domingo 15 de Marzo de 2026

Marco Antonio Terragni y la escritura

Sus concisos y fundados escritos iban más con la propia naturaleza de los hechos analizados y sabían más como presentarlos.

Agrandar imagen Marco Antonio Terragni.
Marco Antonio Terragni. Crédito: YouTube

Pudo haber convocado a muchos juristas para conocer criterios más específicos ante la próxima edición de un nuevo libro. Ellos, mucho más que yo, buceaban con frecuencia en las causas y consecuencias de los actos delictivos. Sus concisos y fundados escritos iban más con la propia naturaleza de los hechos analizados y sabían más como presentarlos.

Pero me eligió para que concurra a su respetable y casi augusto despacho, y eso tenía su explicación y utilidad. Por esa época, hacía algunos años que yo participaba de E.R.A. (Escritores Rafaelinos Agrupados), y tras un período de presidencia de Margarita Oliva, había asumido el cargo para el período 2009 – 2013.

Marco Antonio Terragni no necesitaba juristas. Ya lo era y con el prestigio que siempre conservó.

Sí, precisaba a alguien que practicara activamente la escritura, que tratara la palabra con respeto pero con libertad, que haya publicado material de escritura en prosa y no se sintiera abrumado con la obligación de “escribir bien”. En otros términos, que se atreva a crear y que se asuma como escritor al punto de desarrollar historias ocurridas o a hacerlo sólo en su imaginación.

Era generoso en cuanto a compartir ideas. Habiendo sido invitado a dictar conferencias en el local de E.R.A. desarrolló con la solvencia propia de un jurista de sus méritos una temática abierta, bien descripta por obras donde hubiera asesinatos: analizar y comparar, por lo tanto, el hecho fatal vinculándolo al de origen literario.

Shakespeare fue un muestrario ideal. Los crímenes de personas hasta ese momento anónimas y los de la literatura vieron, a través de Marco Antonio Terragni un enfoque una conclusión diferente, nos estaba haciendo conocer, como público, el modo de mostrarnos como jueces ocasionales, los resultados de su investigación.

Tuve la enorme satisfacción de presentar en sociedad, en los medios, su libro “Bioética y Derecho Penal”. Fue en el año 2020.

Marco Antonio Terragni era, en el trato diario, amable, conciso y directo. Respetaba y valoraba a quienes estábamos lejos de su brillo (la palabra es la que corresponde), se podía sentir participación personal. Todos sus pedidos eran realizables y justos: demostraba admiración contenida ante la formación y cultura (parecida o distinta), de su interlocutor.

Y le ocurrió lo mismo que va a sucedernos a todos. Que no fue menos doloroso por eso.

No da para decir como consuelo que su vida estuvo llena de éxito, respeto y admiración, y que recibió también el premio del aprecio general.

No da para pensar que si hubiese seguido activo, habría continuado abriendo nuevos conceptos y sumando respetuosos amigos, al mismo tiempo que repartiendo beneficiosos modos de percibir la vida.

Él no lo habría permitido.

Los hombres de derecho tienen como principal premisa aceptar la letra que lo regula todo.

Hugo Borgna

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso