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Sociales Domingo 4 de Enero de 2026

ZWI MIGDAL: la imagen del espanto (Cuarta nota)

El periodismo al referirse a este espacio los señalaba como “tenebrosos”.

Agrandar imagen Cementerio de la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos.
Cementerio de la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos. Crédito: Archivo

Por José Pepe Marquínez

Dentro de la inmigración polaco-judía ocurrida a principios del siglo XX, encontramos dos grupos antagónicos: por un lado los judíos respetables y por otro los tmeiim, una palabra bíblica hebrea que significa “impuro”, aglutinados en la ZWI MIGDAL y que se dedicaron al rufianismo.

El periodismo al referirse a este espacio los señalaba como “tenebrosos”. La organización tal como lo advertí anteriormente, captaba mujeres de Europa Oriental en especial polacas dado su estatura, peso y color de pelo, específicamente rubias y las traían engañadas a ejercer la prostitución de una manera totalmente inhumana e infame. Aquí fueron sometidas a un estado de semi esclavitud, morían muy jóvenes, recibían escasa atención médica, contraían severas enfermedades, tales como tisis (hoy tuberculosis) y venéreas. Cuando la “pupila” mostraba signos de delgadez y deterioro físico extremos, la abandonaban a su suerte en una actitud poco menos que criminal.

Sus familias en Polonia no recibían noticias de ellas: la correspondencia era interceptada por estos canallas, quienes no tenían límites a sus acciones. Todo era humillación, agravios, agresiones y se les exigía 12 horas de “trabajo” diariamente.

Los llamados impuros comenzaron a ser aislados por los respetables; los separaban de los lugares de reunión, de las ceremonias religiosas y les prohibieron – en lo que constituyó la demostración más visible de la secesión – el uso del cementerio común.

Además los excluyeron de las actividades recreativas, sociales y culturales que frecuentaba la colectividad.

Es que los burdeles e instituciones que ocupaban los judíos “impuros” convivían con sinagogas, comercios y viviendas de los “judíos de bien”. Esta demostración de separación se convirtió en una necesidad latente de los “judíos respetables” y esta circunstancia se hizo más notoria en los barrios de Villa Crespo y Once, donde la colectividad judía es más numerosa que en otros barrios de Buenos Aires.

Por lo dicho anteriormente, se advierte que ningún otro movimiento migratorio expulsó a sus proxenetas de su seno. Sólo la comunidad judía impidió su mimetismo dentro del grupo.

En 1906 la ZWI MIGDAL adquirió un terreno de ¼ de hectáreas en Avellaneda destinado al emplazamiento de un cementerio el que fue denominado: “Cementerio de la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos Varsovia y Barracas al Sur y Buenos Aires” ubicado en Avenida Crisólogo Larralde frente al Cementerio Municipal. Allí se instaló el camposanto conocido como el “de los judíos”. En ese lugar se encuentran enterradas cientos de muchachas explotadas, como así también algunos caftenes (1), estos últimos con las mejores tumbas y ubicación y las muchachas en el fondo del terreno en numerosos casos sin identificar, tan solo como NN. Por lo general entre una y otra ubicación se les daba sepultura a las “madamas” que constituían una especie de supervisoras o regentes de los prostíbulos.

Otro de los cementerios de la organización fue el de Granadero Baigorria denominado UniónHebraica Paganini; en ambos descansan los “impuros”, los “rufianes” de la mafia ZWI MIGDAL, ya que en algunos casos miembros de esta siniestra asociación, ejercieron su actividad rufianesca en Rosario y como no podía ser de otra manera en el barrio de Pichincha.

En los cementerios nombrados se observa el daño intencional anónimo ocasionado en las tumbas y a las fotos de los rufianes de aquella época. Esta acción se presume llevada a cabo ex profeso para ocultar identidades. La última sepultura data de 1971.

(1) Caften: lunfardo, cafiolo.

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