Por Redacción
Desde el 1 de enero y hasta el 31 de octubre se encuentra habilitada la
pesca del Surubí, en sus dos especies: pintado y atigrado, en la provincia de
Santa Fe. El pique que hasta hace pocos días era escaso, con la llegada de las
temperaturas más altas recobró vigor y actualmente se pueden hacer buenas
pescas, por supuesto, eligiendo lugares y horarios apropiados. Los Surubí se encuentra de “bajada” al
decir de los isleros y lugareños de la zona de la costa. Más tarde, con la llegada de los primeros fríos
los Surubí migran hacia el norte buscando aguas más cálidas, es cuando los
lugareños dicen que el pescado está de “arribada”. Lo importante es que por
ahora lo tenemos en nuestra zona. Efectivamente, hay muchos juveniles de
Surubí que toman firmemente la carnada proporcionando grandes momentos de
diversión. Claro, la mayoría son pequeños y no alcanzan las medidas mínimas
(ver recuadro aparte) por lo que hay que ser cuidadosos y devolverlos al agua
con vida. Como sabemos la mejor carnada para los Surubí es la morena grande
o, en su defecto las anguilas o coluditas. Los mejores horarios son los de la
noche, pero si no se quiere pasar la noche en la isla, lo mejor es salir bien
temprano, antes de la salida del sol. Seguramente alguien habrá pescado algún
Surubí cerca del mediodía, pero es la excepción y los mejores horarios son los
indicados. Respecto de los lugares las correderas, debajo de los carrizales contra la costa o en los
pozones son los lugares donde los
Surubí acechan a sus presas y por lo tanto donde debemos buscarlos.
Recordemos que el Surubí no tiene un pique franco como el Dorado que toma con
violencia la carnada. Generalmente tocan la carnada dos o tres veces para luego
hacer una llevada suave con la carnada en los labios y luego tragarla. Por ello
no hay que apresurarse a cañar porque solamente se logrará sacar la carnada de
la boca del pez. Hay que dejar el pik up del reel suelo (en los frontales) o
sin el freno (en los rotativos) para permitir que el pez saque un poco de línea
y luego pegar el cañazo. Una forma de evitar que se prendan los más chicos es
utilizar anzuelo grande y morena del tipo “mamacha” o “botellona” es decir, la más
grande.
Algunas recomendaciones: salir lo más temprano posible para que, cuando
calienta el sol, volver o buscar refugio en una isla. Usar pantalón largo,
camisa manga larga y sombrero de ala ancha para evitar la “flechada”. Por
supuesto, llevar protector solar y bebida fresca para hidratarse.
De artes, medidas y cupos para el Surubí
Para la pesca deportiva sólo se permite la línea de mano o caña y reel con
hasta tres anzuelos. Por lo que, redes, tramperos, líneas de fondo, etc. no
están permitidas si no se tiene licencia de pesca comercial.
Respecto de las medidas mínimas: para el Surubí Atigrado la medida mínima
es de 78 cm (47 cm sin cabeza) y para el Surubí pintado la medida mínima es de
85 cm (53 cm sin cabeza) la que se tomará desde el extremo anterior (boca u
hocico) hasta el extremo posterior (aleta caudal). El cupo es de un Surubí
atigrado y uno pintado por pescador. Jubilados y damas pueden gestionar la
licencia de pesca deportiva sin cargo. Menores de 18 años no requieren la
Licencia habilitante pero deben estar acompañados por un mayor de edad portador
de Licencia habilitante.
Surubí pintado y atigrado
Los Surubí pertenecen a la familia de los “Pimelodidae” o peces de cuero
(sin escamas) y el nombre científico es pseudo platystoma. Existen dos
variedades de Surubí el pintado (Pseudo Platystoma Coruscans) y el atigrado (Pseudo
Platystoma Fasciatum) siendo este último de menor tamaño que el pintado. Se
caracterizan por tener un cuerpo
robusto, alargado, de sección casi circular en la primera mitad y ovalada en la
segunda. La cabeza es grande, muy deprimida; ojos pequeños, ovalados. Barbillas son muy finas; dos superiores de
color negro, insertas detrás de la narina anterior; cuatro mentonianas, dos
anteriores que pasan la vertical posterior de ojos y dos posteriores que llegan
al comienzo de las pectorales. Boca terminal; unos repliegues de la piel en la
comisura le permiten mayor abertura; con dientes muy pequeños. Las aletas son
más bien pequeñas. El dorso del cuerpo es de tono cobrizo, que cambia a un
cobrizo verdoso y luego a un gris azulado que llega a la línea lateral, pasando esta y alcanzando el flanco ventral por la parte anterior del cuerpo. Por
debajo de la línea lateral es blanco perlado. La cabeza en el dorso es también
cobriza, aunque más oscura, sobre todo en la parte del hocico; a los lados de
la cabeza varía el color como en el cuerpo, con reflejos metálicos; la parte
ventral de la cabeza es igual al cuerpo. Es una especie de piel, ya que carece de escamas. El Surubí y el
manguruyú son los mayores peces de nuestras aguas dulces.
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