Por Germán Ciceri
En el artículo publicado en la edición anterior del Suplemento El Económico, titulado “¿Qué es y cuáles son los beneficios de la Gestión de Proyectos?”, abordamos -en un esfuerzo por simplificar y aclarar- los principales conceptos y beneficios de la Gestión de Proyectos. Una vez clarificadas estas ideas, no tardó en despertarse la duda sobre cómo debían ser las personas que ejecutan esta disciplina.
Esta nueva profesión con características particulares y determinada por una gran transversalidad en su área de conocimiento, demandó la formación de profesionales especializados en la materia y capaces de manejar las herramientas necesarias para ser implementadores de la gestión de proyectos.
El director de proyectos, o Project Manager según su conocida denominación en inglés, es el individuo capacitado para coordinar la totalidad de un plan. Es la persona encargada de ajustar los tres factores inevitablemente involucrados en la ejecución de un plan: tiempo, dinero y alcance (o resultado final). Este “ajuste” hace referencia a una serie de acciones que el líder de proyectos debe llevar a cabo para obtener los mejores resultados posibles en los diferentes escenarios que atraviesa un programa durante su ejecución.
Como un eslabón innovador que surgió a partir de las necesidades que los antiguos y nuevos negocios fueron presentando, el líder en proyecto se estableció como una figura esencial en toda empresa que desee mantenerse en los mejores niveles de producción y calidad. Además, se transformó en una figura indispensable para todo negocio o proyecto en vía de realización.
Principalmente, como profesionales en esta materia, estamos preparados en la instancia inicial para comprender las necesidades del cliente y en base a esto, somos capaces de visualizar las características del proyecto y diseñar sus etapas e hitos. En posterior tendremos que controlar cada una de las fases y ser capaces de aportar soluciones alternativas o de contingencia ante variaciones o problemas en su ejecución.
Así, el líder de proyectos se transforma en la columna vertebral sobre la que se acomodan todos los pasos del proceso y, a su vez, es el que se encarga de distribuir eficientemente los recursos del proyecto.
Esta disciplina, cuya denominación y funcionalidad aun son nuevas y escasamente conocidas para el empresariado de nuestra ciudad y la región, está desembarcando con los primeros profesionales formados en la materia, lo cual se traduce en la puesta en práctica de proyectos de gran magnitud.
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